La esperanza de Maidana: cuando hicieron tambalear a Mayweather

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Número uno en los últimos quince años, leyenda contemporánea que ya se adjudicó su lugar en la historia e invicto, el estadounidense jamás perdió, pero debió sobrellevar varios momentos de zozobra.

"Cuarenta y cinco lo han intentado, cuarenta y cinco han fallado". Así se jacta Floyd Mayweather de su invicto, el número uno libra por libra durante los últimos quince años, considerado uno de los mejores de todos los tiempos, el Rey Midas del pugilismo moderno, una empresa construida sobre su propio mito, una leyenda contemporánea que no tiene pruritos en despilfarrar públicamente los millones que gana en cada una de sus peleas.

Marcos Maidana será el 46° rival que intentará derrotar a "Money" en una cita con la historia. Su triunfo sería el batacazo más grande de la historia del boxeo, aún más inesperado que aquel nocaut de James "Buster" Douglas frente a Mike Tyson. Pero Mayweather, además de su impoluto récord, puede vanagloriarse de nunca haber sido derribado, aunque durante su extensa carrera debió atravesar un par de momentos de zozobra. El dato es alentador para el "Chino": ninguno de los que se enfrentaron al "Pretty Boy" tenían en sus puños un poder de fuego tan destructivo como el del argentino.

vs Miguel Cotto (05/05/2012)

"Respeto la decisión de los árbitros, pero no la comparto en absoluto". Después de perder por decisión unánime (118-110, 117-111, 117-111), Cotto desató su furia en su Twitter (@RealMiguelCotto). En ninguna de sus cuarenta y cinco presentaciones, más allá del sufrimiento casual de un golpe o un round, el padecimiento fue tan sostenido como en la batalla frente al boricua, donde Mayweather sangró y entregó varias muestras de fragilidad.

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vs Carlos Hernández (26/05/2001)

El primer capítulo de esta historia tiene como protagonista a un Mayweather que ya era campeón del mundo pero que aún no era la estrella ni la leyenda que hoy marca los tiempos del pugilato universal. Su rival fue Carlos Hernández, el primer campeón mundial salvadoreño. Fue otro paseo de un Floyd que empezaba a desplegar su celestial técnica, manejo de distancias y su ortodoxia defensiva para sacarse de encima al oponente de turno, sin importarle nombres ni apellidos. Por decisión unánime, fue holgado su triunfo en las tarjetas: 119-109, 117-109 y 116-111.

Sin embargo, la noche tuvo una singularidad hasta el momento irrepetible, por lo menos, hasta el sábado. Por primera vez en su carrera profesional, Floyd Mayweather recibió la cuenta de protección tras una caída. Así lo cuenta BoxRec.com, la biblia del boxeo: "Mayweather lanzó un puñetazo que conectó en la cabeza de Hernández, se lastimó la mano, hizo una mueca de dolor y se alejó moviendo la mano. En el proceso, su guante izquierdo tocó la lona y el árbitro empezó a contar. Esto se registra como la primera y única caída en la carrera de Mayweather". El árbitro Dale Grable le contó en una decisión irrisoria, pero Floyd nunca cayó. Un dato: Dale Grable nunca volvió a dirigir una pelea por el título del mundo, ni siquiera un combate a doce rounds.

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vs Zab Judah (08/04/2006)

Será eterna e insondable la polémica sobre la caída de Floyd frente a Zab Judah, quien meses antes había sido sorprendido por el argentino Carlos Baldomir en un combate inolvidable. En el segundo round, un derechazo de Judah hizo trastabillar a un Mayweather que se sostuvo en pie apoyando su guante derecho contra la lona. El árbitro Richard Steele no le contó porque decidió que era, apenas, un resbalón. Otro triunfo categórico en las tarjetas: 119-109, 116-112, 117-111.

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vs Shane Mosley (01/05/2010)

Dos rectos de derecha en el segundo round amenazaron al imperio Mayweather. Fueron tres minutos caóticos, de desconcierto. Como pocas veces en su carrera,  Floyd apeló al clinch para resistir. Fueron pocos los episodios en los que debió sufrir, pero alcanzó aún más para agigantar su mítica estirpe. A punto estuvo Money, en uno de los furiosos embates de Shane Mosley, de apoyar su rodilla en la lona. Pese a mostrar claras señales de debilidad y desconcierto, minimizó los golpes que parecieron atormentarlo: "El boxeo es un deporte de contacto y uno recibe golpes, pero cuando uno recibe un golpe lo aguanta y sigue adelante". Floyd triunfó en las tarjetas: 119-109, 119-109 y 118-110.

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