El legislador del PRO, Roberto Quattromano, presentó un proyecto de ley que busca regular el uso de la purpurina. La iniciativa fue acompañada por el vicepresidente primero del palacio legislativo, Cristian Ritondo, y por la legisladora Raquel Herrero.
El proyecto del ley indica que todo producto comercializado en la ciudad de Buenos Aires, identificado como brillantina, purpurina o su similar debe incluir en su etiqueta la siguiente leyenda "su uso debe de estar supervisado por un mayor".

Y agrega: "la explicación científica y médica se resume a que los iones que componen la purpurina son muy tóxicos. El efecto que causa en los glóbulos rojos, que transporta el oxígeno, se da en la hemoglobina que tiene iones de hierro en estado ferroso con dos cargas positivas. Clínicamente, aspirar purpurina produce un compromiso pulmonar, síndrome de distress respiratorio a causa de una neumonitis química".

El pasado 13 de octubre, Mauro López Banegas, un nene de 7 años de Santiago del Estero, inhaló purpurina por la nariz y boca, lo que le ocasionó una intoxicación, muerte cerebral y el posterior fallecimiento, casi un mes después.

"El objetivo de este proyecto es educar y generar conciencia del riesgo que puede ocasionar la purpurina, para así darle el uso correspondiente y sin dañar la salud", señaló Quattromano.