¿En qué se gastaron el dinero del robo del siglo?

* Una cupé de 40 mil dólares, un departamento, televisores plasma y un local de venta de celulares fueron algunas de las adquisiciones.
*Los cinco imputados por el asalto a la Sucursal Acassuso del Banco Río enfrentarán un juicio oral.

Télam
Por Télam

Una cupé de 40 mil dólares, un departamento en Parque Chacabuco, televisores plasma y un local de venta de celulares en el microcentro porteño son algunos de los bienes que adquirieron los cinco procesados por el robo al Banco Río de Acassuso luego del asalto.



El equipo de fiscales de San Isidro integrado por Jorge Ariel Apolo, Eduardo Vaiani, Duilio Cámpora y Fabián Brahim, no tiene dudas de que todas esas compras realizadas por los imputados fueron realizadas con parte de los ocho millones de dólares que, oficialmente, según el expediente, se llevaron del banco.



El presunto líder de la banda, Luis Mario Vitette Sellanes, alias "Marito" o "el hombre de traje gris" por la vestimenta que le atribuyen haber lucido en el asalto, se compró en Montevideo una cupé Hyundai que pagó con 39.900 dólares en efectivo, según consta en el requerimiento de elevación a juicio presentado el jueves por los fiscales.



"Es una Ferrari en miniatura, negra, bien de chorro", dijo uno de los investigadores al describir ese rodado.



Si bien se dijo que tenía cajas de seguridad en Uruguay, lo cierto es que no las detectaron y que en ninguna de las propiedades que frecuentaba le secuestraron ni un sólo dólar.



En el caso de Rubén Alberto de la Torre, alias "Beto" o "el falso médico" por ser identificado como el ladrón que vestía guardapolvo, fue detenido también con un vehículo cero kilómetro.



Al igual que su cómplice, De la Torre optó por la marca Hyundai, pero en vez de una cupé, una camioneta modelo Galloper, adquirida tres días después del robo fue su primera compra.



Pero también se detectó que el 10 de febrero, De la Torre adquirió una propiedad que pagó 40 mil dólares en Beauchef 1777, del barrio Parque Chacabuco.



Al ser detenido en Wilde y en el allanamiento realizado en su casa de Portela 56 de Capital Federal, fue donde más dinero se recuperó: un paquete con 78.900 pesos, otro con 14.450 euros, otro con 60.550 dólares y una mochila con 678.850 dólares.



Además, en la calle fueron interceptados un sobrino con su mujer, cuando huían con un bolso con otros 160 mil dólares.  Y en una caja de seguridad del Banco Provincia, sucursal Plaza Misserere, a nombre de su hijo Gastón de la Torre -aún no detenido por el caso pese a que los fiscales lo imputaron-, se hallaron otros 1.470 euros, 55.728 dólares y 36.165 pesos.



El "ingeniero" Sebastián García Bolster, según los fiscales, se compró una camioneta Toyota Corolla en 20 mil pesos y reanudó obras en un chalet que estaba construyendo.


 


Además, en la casa de Villa Gesell donde lo detuvieron secuestraron 20 mil pesos, en su casa de San Isidro otros 21 mil y en el freezer de la casa de su padre, unos dos mil dólares.



De acuerdo lo declarado por dos amigos, a uno le entregó 67 mil dólares para que los invierta en el exterior y a otro le dio 59.900 para que los guarde en su caja de seguridad.


Respecto de "El Gordo" Julián Zalloechevarría, los fiscales sostienen que se compró una camioneta Ford Eco Sport el 4 de febrero y que en su casa de Alejandro Korn había lujosos electrodomésticos como televisores plasma.



En esa misma casa encontraron 11.367 pesos y constancias de gastos en materiales de construcción por más de 11 mil pesos a partir de 14 de enero.



Lo más curioso es que, según la acusación, Zalloechevarría se compró un local de venta de celulares en el local 25 de la peatonal Florida 742, casi esquina Lavalle, que atendía su hijo.



En ese local, los fiscales hallaron una de las pruebas más sorprendentes: un anotador con la frase manuscrita "en un barrio", con correcciones, tachada la palabra "odio" y terminada en "rencores", parte de la famosa frase burlona que dejaron los ladrones en el banco: "En barrio de ricachones, sin armas ni rencores, es sólo plata y no amores".



A Fernando Araujo, para los fiscales "el quinto hombre" en entrar al banco, sólo se le secuestró cuando fue detenido en San Juan 5.800 pesos enterrados en un pozo.



Pero si hubo algo que terminó por delatarlo fue que tenía recortes de diarios con notas sobre el " Robo del Siglo" y fotocopias de varios cuerpos de la causa.

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