Absuelven a un joven que mató a su padre a martillazos en Madryn

Télam
Por Télam

  • La Justicia absolvió por "legítima defensa" a un joven que asesinó a su padre a martillazos en noviembre de 2005.
  • Su madre lo defendió desde el principio y aseguró que el hombre vivía alcoholizado y golpeaba a toda su familia.

Un joven que mató a su padre a martillazos en Puerto Madryn quedó en libertad tras concluir el juicio oral y público en los tribunales de esa ciudad del Chubut en el que la fiscalía no acusó al imputado, al considerar que se defendió él y protegió a su familia. 


 


El episodio se produjo el 15 de noviembre de 2005 en un departamento del complejo "Ruca Hué", cuando el imputado, Carlos Fabián Arrendazi, entonces de 19 años, mató a su padre, un ex combatiente, quien armado amenazaba con asesinar a sus hijos y a su esposa. 


 


La fiscalía no acusó al joven tras escuchar los testimonios de su madre y esposa de la víctima y del joven, quienes coincidieron en que Julio César Arrendazi esperó a que toda su familia entrara al departamento y les apuntó con un arma advirtiendo que "los iba a matar como perros". 


 


Frente a los testimonios y a las pruebas aportadas, el joven fue absuelto aplicando la lógica de que si la fiscalía no acusa el tribunal, en este caso la Cámara del Crimen de Puerto Madryn, no tiene un pedido de pena para analizar y se da por cerrado el caso. 


 


La causa había comenzado como "homicidio calificado por el vínculo" aunque llegó al tribunal que preside Leonardo Pitcovsky como "exceso en legítima defensa" con lo cual en la instrucción se
determinó que el hijo actuó para defenderse, proteger a su madre y también a sus hermanos pequeños. 


 


"Desde un principio quedó acreditado que el joven mató en legítima defensa, lo cual es aceptado como base de que era él y sus familiares o su padre, lo que se discutía era si existió exceso, es decir si era necesario siete martillazos para evitar la masacre" explicó la fiscal Marcela Pérez. 


 


En el juicio oral y público, por lo tanto, se concentraron en la "pluralidad" de los golpes que el joven le propinó a su padre admitiendo que actuó para preservar su propia vida lo que se encuadra en la figura de "legítima defensa". 


 


"Una vez que escuchamos los testimonios decidimos no acusar a Carlos Fabián Arrendazzi", aclaró Pérez. 


 


La reconstrucción del hecho: un padre alcohólico y violento


 


La justicia reconstruyó que el 15 de noviembre de 2005 Julio César Arrendazzi, totalmente alcoholizado, echó del departamento a su esposa, Graciela López, amenazó a su hijo con golpearlo como lo hacía reiteradamente y se acostó a dormir la siesta. 


 


Pasadas las 17, los dos hijos más pequeños de la pareja salieron de la escuela, llegaron al departamento y se encontraron con el padre enfurecido requiriendo la urgente presencia de López
quien se encontraba cerca, refugiada en la casa de una hermana. 


 


La esposa, el joven acusado y los dos pequeños, llegaron al departamento y fueron recibidos por el hombre, quien les apuntó con un arma de fuego y los amenazó con "matarlos a todos como perros". 


 


"Fue en esas circunstancias que el joven agarra lo primero que tiene a mano, en este caso un martillo, y le propina siete golpes que determinan a los pocos días la muerte" explicó la fiscal quien aclaró que "si bien no era el primer caso de violencia, sí el primero en que los amenazaba con un revólver". 


 


La fiscal reconoció que "se escucharon testimonios terribles" en la audiencia. 


 


Según la transcripción de algunos párrafos escuchados en la sesión, el joven que hoy tiene 21 años reconoció: "Yo no tenía nada en contra de mi viejo, le tenía miedo pero no quise hacer lo que hice, nunca pensé que iba a pasar algo así, estoy arrepentido pero si lo dejaba nos mataba a todos". 


 


La más contundente a la hora de defender a "Carlitos" fue su madre, Graciela López.


 


"Vivimos 18 años de violencia, cuando queríamos irnos nos encerraba, nos golpeaba permanentemente a nosotros dos y a los nenes mas chicos", explicó. 


 


La mujer ventiló que la víctima, ex combatiente de Malvinas, vivía alcoholizado, había consumido drogas y "deambulaba permanentemente con prostitutas en Puerto Madryn".

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