Acusado de testaferro narco dijo que se fue del negocio cuando vio que se vendían drogas
* Se trata de un somellier que fue detenido cuando llegó a Ezeiza procedente de Canadá.
* Declaró ante el juez y esta noche recuperó su libertad.
El somellier mexicano acusado de ser testaferro del sindicado jefe narco Jesús Martínez Espinoza, fue detenido en el Aeropuerto de Ezeiza y aseguró que fue contactado por la banda para exportar vinos pero desistió al enterarse de que la intención era traficar droga.
El detenido es Fernando Ventura García, quien fue apresado cerca de las 11 de esta mañana cuando pisó suelo argentino procedente de Canadá, donde trabajaba como somellier en un crucero. Esta noche recuperó su libertad, después de declarar ante el juez federal de Campana, Federico Faggionato Márquez.
Por otra parte, el magistrado procesó al ex funcionario Manuel Poggi, a quien acusó de ser integrante de una organización dedicada a la fabricación, comercialización y tráfico de estupefacientes, en el rol de facilitador en el almacenamiento de drogas para fabricación de estupefacientes.
El ex funcionario comunal está detenido porque se determinó que alquiló un galpón en General Rodríguez donde parte de la banda de "narcos" almacenaba efedrina en tanques de aceite para cueros, para luego emplear ese precursor en la elaboración de drogas sintéticas.
El abogado de Ventura García, Aníbal Mathis, explicó que su cliente se puso a disposición de la Justicia y decidió regresar al país para aclarar su situación, ya que desde enero no tiene contacto con los mexicanos.
"El lo conoce a Martínez Espinoza en Puerto Madero, donde trabajaba, ya que mi cliente es somellier. Le propone hacer una exportación de vinos, ya que Argentina es una plaza bárbara para eso, y mi cliente accede", recordó el abogado.
"Cuando toma conocimiento en un viaje al exterior que la exportación no era de vino y empieza a sospechar que la cosa era distinta, se abre y, al abrirse, recibe algunas amenazas, pero pudo desligarse, desde enero que él no tiene contacto con esta gente", amplió Mathis.
Ventura García era buscado por efectivos de la Dirección de Investigaciones de Tráfico Ilícito de Drogas de la policía bonaerense desde principios de esta semana, cuando allanaron su casa de la calle Rawson 2282 de Olivos y sólo encontraron a su esposa.
El nombre de este ciudadano mexicano, nacionalizado argentino, figuraba en un boleto de seña para la compra de una de las quintas allanadas el martes pasado en Parque Irizar, de Pilar, en la cual los investigadores determinaron que la banda de mexicanos había montado una "cocina" para fabricar metanfetaminas.
En esa quinta, los pesquisas encontraron casi 300 cajas de un medicamento de venta libre del cual los mexicanos destilaban pseudoefedrina para elaborar drogas sintéticas.
Hasta ese momento, el locador de la vivienda era Martínez Espinoza, quien decidió adquirirla pero a nombre de su testaferro, explicaron los informantes consultados por Télam.
Ventura García, mediante su abogado Mathis, se contactó en las últimas horas con la Justicia argentina y dijo que se hallaba trabajando en Canadá y que por eso no lo hallaron en su casa.
En la misma comunicación dijo que quería entregarse para aclarar su situación, por lo que esta mañana llegó al aeropuerto de Ezeiza, donde lo aguardaba una comisión policial que lo apresó y lo llevó ante Faggionatto Marquez.
A través de su abogado, Ventura García aseguró que no tiene nada que ver con los negocios vinculados al narcotráfico que se le imputa a los mexicanos y que fue engañado.
Según el letrado, Ventura García hizo "un desistimiento". "El no quiso hacer nada ni saber nada del negocio, una cosa es hacer negocio de vinos y otro de drogas", expresó.
Por otra parte, el juez Faggionatto Márquez volvió a indagar hoy a tres de los nueve mexicanos detenidos en el marco de la causa, como así también al farmacéutico Marcos Frydman y a su ex esposa María Nahmod, quienes fueron detenidos ayer al mediodía.
Frydman era el dueño de la farmacia Lancestremere, ubicada en Sarmiento y Talcahuano, en pleno microcentro porteño, donde los pesquisas creen que funcionaba como una "oficina encubierta" de Martínez Espinoza.
Allí, sospechan los pesquisas, los mexicanos adquirían el medicamento Loratadina Plus Northia mediante el cual se extraía la pseudoefedrina para elaborar la metanfetamina en las quintas de Parque Irizar.
Dejá tu comentario