Alexandre Vinokourov ganó y es favorito
Alexandre Vinokourov,
Por EFE
El kazako Alexandre Vinokourov, del Astana, volvió a demostrar su condición de gran favorito con una enorme exhibición en la contrarreloj de Albi, en la que Alberto Contador (Discovery) fue el primer español y se colocó tercero en la general, mientras que Alejandro Valverde e Iban Mayo perdieron más de seis minutos y se hundieron hasta desaparecer del "top ten".
Rasmussen aguantó la prenda dorada en vísperas del primer acto pirenaico. Se hizo fuerte el escalador danés y defendió con uñas y dientes la prenda dorada. Ahora tiene como principales enemigos a Cadel Evans, a 1 minuto y a Contador, la perla del ciclismo español, el ganador de la París-Niza, a 2:31. El Astana, además de la reacción de Vino, celebra la cuarta plaza de Kloden a 2:34 y la sexta de Kashexhkin a 4:23.
El Tour salió muy vivo camino de la montaña, con la clasificación apretada. La contrarreloj en Albi, la ciudad natal del pintor Toulouse Lautrec, tuvo mucha repercusión y marcó diferencias, como se esperaba, y aportó una brava reacción de Vinokourov que se vio venir desde su despegue en la rampa de salida.
La primera referencia a tener en cuenta fue la del británico Bradley Wiggins, el campeón del mundo y olímpico de persecución, que paró el cronómetro en 1h.08:48. El suizo Cancellara, sin embargo, fue la primera gran decepción porque por culpa de una caída llegó a más de 6 minutos del corredor del Cofidis. Líder la primera semana del Tour, el corredor del CSC tuvo una experiencia para olvidar.
La marca de Wiggins empezó a ser triturada por Vinokourov desde el primer punto intermedio, en el km 18, donde el kazako ya había dejado claro que es un corredor recuperado y con ambición depredadora. En la cima de la Cota de Bauzié (4a, km 38,5), Vino ya tenía contra las cuerdas a Valverde, que cruzó a 4:34 del campeón de la Vuelta. Nadie se acercaba al registro de 50:07 minutos que había señalado el resucitado Vino, el mejor en una prueba larga, disputada sobre asfalto mojado y recorrido muy exigente, en el que algunos se fueron al suelo, como Cancellara, Kloden, Kashechkin, Gusev, Isasi....
Pero esta vez Vinokourov no se cayó. Sabe que a sus 33 años tiene tal vez su última oportunidad para llevarse a casa el Tour de Francia, en cuyo historial aparecen 4 victorias suyas. A sabido salir airoso de un calvario y quiere dirigirse hacia la gloria. Los Pirineos nos sacarán de dudas. Que cuenten con el gran Vino.
El Tour entra en los Pirineos con la disputa de la decimocuarta etapa entre Mazamet y Plateau de Beille, de 197 kilómetros, primer final en alto en esta cordillera. El Col de Pailheres (16,8 kms al 7,2 por ciento) será la principal dificultad antes del ascenso final, un puerto de 15,9 kms al 7,9 de pendiente media.
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