Amenazas, aprietes y extorsión en el seno íntimo de la AFA
El fútbol necesita una reestructuración profunda, radical. De eso no hay dudas. Pero, ¿cuál es el punto de inicio, el punto de partida? ¿Por dónde empezar? Parece que por la dirigencia. El viernes por la noche, se vivió un papelón en la propia entidad de la AFA. Insultos, aprietes y extorsión dentro de la asociación. Un vergüenza.
EL DESCARGO DE TAPIA
Consultado sobre las graves denuncias de Mainoli, el presidente de Barracas Central, Claudio Tapia se desligó de la situación. “Lo que dice es muy grave. Me sorprende, porque simplemente fui con el vice y el secretario de mi club, más el chofer que tengo”, arrancó explicando el “Chiqui” Tapia, tal como se lo conoce, vinculado con el sindicato de camioneros.
Tapia contó su propia versión de los hechos. “Lo que diga Mainoli corre por cuenta de él. Si en realidad sucedió todo eso, cada uno sabe lo que tiene que hacer. Fui como otras veces con la misma disposición de votar. Con la idea de que se elija una conducción que defina bien los destinos de nuestra división”.
“Estaban en inferioridad numérica y para ellos no es digno perder votando. Es más fácil irse en vez de concensuar o perder dignamente. Si lo que vos decís es verdad, que hagan la denuncia que tengan que hacer. Ellos se retiraron después de que se presentó la lista. Si yo llego a un lugar y pasa lo que pasó, me voy directamente”, finalizó el dirigente de Barracas.
Otro que respaldó la versión de Tapia fue Javier “Pipo” Marín, apuntado por Mainoli como la persona que dejó ingresar a los barras. “Preocupado por las cosas que escuché. Lo que dijo el presidente de Excursio, que permitamos el ingreso de barras. Va a tener que dar cuenta de lo que dijo hoy. Es un hipócrita y mentiroso. Que Mainoli se presente a la Justicia Deportiva o en el Tribunal o a la ordinaria si esto es así. Esto lo está mediatizando porque es un eterno perdedor de las elecciones para la mesa. Esta elección que llevó a Tapia como presidente, no llegaban al número que necesitaban para ganar y decidieron armar todo un circo y levantarse”, apuntó el dirigente de Acassuso y ex presidente de la mesa de la C.
PARRILLA SEMBRO DUDAS
José Parrilla hacía su “debut” en las reuniones de la divisional: asistía por primera vez a la AFA, ya que fue elegido como presidente de Dock Sud hace apenas una semana. Entre dudas y vacilaciones, Parrilla negó las amenazas: “Eso no lo hubiera permitido. Mi postura era clara. Nosotros llevábamos una posición clara a la reunión: no podía tomar postura sentándose por primera vez en la mesa. Por eso nos abstuvimos. Nunca me amenazaron”.
Sin embargo, afirmó que “un grupo de hinchas” de su propio club se acercó a la sede de la AFA para consultarle sobre su decisión en la elección a representante de la Divisional C. “Un grupo de hinchas de Dock Sud se acercaron y querían saber cuál iba a ser nuestra postura en la votación de hoy. Hay que ver que interesen tienen esos hinchas. Yo estaba en la puerta de la AFA y se acercaron. Ellos sabían que íbamos a estar ahí esa hora...”. Aunque su explicación no sonó demasiado verosímil.
En seguida, Martín Brieva, de Argentino de Merlo, salió al cruce. “Parrilla me dijo personalmente que fue amenazado. Tiene miedo y hay que entender ya que es un médico (es el director del Hospital Municipal de Lanús). A esta hora debe estar preguntando qué hizo para meterse acá en el fútbol. Me quiero solidarizar con él, porque lo entiendo”.
Sobre los barras presentes, el dirigente del equipo del Oeste afirmó que “te miento si te digo que eran hinchas de Barracas o Dock Sud. Había personas que no son habituales a las reuniones de los viernes, que apretaron y le gritaron traidora a una mujer. Son cosas que no corresponden. Y eso ocurrió. Tengo vergüenza propia y ajena. Nunca un hincha sabe cuando son las reuniones de la divisional”.
Otro capítulo más en ese manchado fútbol, en donde las extorsiones, las amenazas y la violencia parece moneda corriente. El fútbol está pidiendo a gritos una reestructuración urgente. Empecemos ya.
Dejá tu comentario