Bailando en el barro

*Se realizó en Buenos Aires la cuarta edición del Southfest, donde se reunieron disc jockeys de reputación internacional.
*La gente bailó hasta las seis de la mañana. T. Night te cuenta cómo estuvo.

En esta oportunidad, se llevo a cabo por primera vez, en el predio de Costanera Sur (donde era la ex ciudad deportiva de Boca) donde últimamente se hace Creamfields en noviembre, ya que el descampado anterior quedó chico tras la última, en 2006.



Para no faltar a la costumbre de las fiestas electrónicas al aire libre, la lluvia se hizo presente para mojar y embarrar a todos los que participamos. En el dicho popular de este ambiente, todos coinciden que a Dios no le gustan estos eventos, ya que siempre que se hacen al aire libre, en el 90% de las veces, llueve.



Igualmente ese no fue impedimento para que los miles de fanáticos (y algunos no tanto) que asistieron deliraran con la música hasta las 6 de la mañana.



Sin lugar a dudas, lo mejor de la noche fueron las dos horas que tocó nuestra estrella local, Hernán Cattaneo, que realizó la presentación de su nuevo disco, Sequential volumen 2. Unos sonidos increíbles, que tuvo su punto más alto cuando puso un nuevo remix del tema de Depeche Mode, Enjoy The Silence.



Otra de las estrellas que se presentó en Southfest fue el residente de Ibiza, David Guetta. El francés creador de éxitos como The World Is Mine o Just a Little More Love, brindó parte de su trabajo que hace en la isla balear, centro mundial de este tipo de música.



El británico Steve Lawler siguió la línea de Cattaneo, pero tuvo la mala suerte que le tocó el chaparrón más duro de la noche, y la mayoría de los asistentes terminó metiéndose en sectores cubiertos, donde tocaban otros djs.



En ese momento fue cuando llegué a una seudo carpa de circo, donde se estaba presentando una de las jóvenes figura de la electrónica: el holandés Sander van Doorn. Vale destacar al resto de las atracciones de la noche como MSTRKRFT, Nathan Fake, Gui Boratto y otro talento argentino, Martín García, entre varios artistas más.



Los puntos negativos para mi fueron de parte de la organización del evento. Largas colas para entrar, haciendo pasar al público por lugares llenos de barro cuando había sitios asfaltados cerca.
El precio del agua a $ 8 me parece excesivo, más que nada en comparación con el vodka con speed que sale $10 ó incluso la lata de energizante que también estaba a $8. Últimamente, queda claro que se aprovechan de que muchos asistentes toman éxtasis o drogas sociales y sólo compran agua, es por eso que ya hace un tiempo que se viene soportando ese precio.
Por último, los muchachos que sólo asisten a estas fiestas para robarle a la gente. A ver si entienden que son eventos donde se va a pasarla bien, divertirse entre amigos y disfrutar de la música que brindan los disc jockeys. Una pena que algunos tengan que soportar este tipo de sucesos.



El evento me pareció bueno a pesar del barro y la lluvia. La gente lo disfrutó, bailó hasta que se acabó la música  y los djs hicieron un gran trabajo, siendo sus sets lo mejor de la noche.

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