Basta de golpismo: Alfio Basile debe seguir al frente de la Selección

*El empate ante Paraguay el pasado sábado en el Monumental puso a Alfio Basile en el ojo de la polémica y muchos empezaron a pedir su cabeza.
*Paremos la pelota y respetemos los contratos.

“Es hora del recambio”, empezaron a exigir algunos hinchas y medios deportivos tras el empate de la Selección el sábado ante Paraguay. Incluso, hasta se animaron a pedir la cabeza de Alfio Basile, el técnico de la Selección Nacional, y tiraron nombres de posibles reemplazantes. Paremos la pelota.

En una sociedad donde se pasa de la gloria al destierro en una fracción de segundo, el DT de la Selección está sufriendo el vertiginoso ritmo del fútbol y los resultados. Aunque Basile esté acostumbrado al mercado devorador de técnicos, no le puede escapar a la media. Y su continuidad se pone en duda.

¿Qué se le critica a Basile? El empate ante Paraguay como local. Un dato: hace 35 años que la Selección no le puede ganar jugando en su propia casa al equipo guaraní. También se le pide un recambio de nombres. Pero los jugadores que están son los mejores que tiene nuestro fútbol. Y llegarán al próximo Mundial en su plenitud física y futbolística. Sólo cuatro nombres titulares generan dudas por su edad: Gabriel Heinze (30 años), Juan Román Riquelme (30), Javier Zanetti (35) y Roberto Abbondanzieri (36). 

Otra cosa que se le marca al Coco es la falta de identidad. Sin embargo, el equipo ha mostrado buenos tramos de juego, como la Copa América en Venezuela (fue subcampeón). Es verdad, se nota que todavía falta ensamblaje. Pero Basile siempre privilegió el buen pie de los jugadores por sobre los esquemas, algo que los argentinos siempre exigieron y ahora critican. Muchas selecciones del mundo envidian el material que a la Argentina le sobra. Y tenemos al próximo mejor jugador del mundo: Lionel Messi
 
Respetar los contratos. Ciclos de largo alcance. Aquellas parecen frases que están tapadas por el polvo en nuestro fútbol. Así sucede con los técnicos domésticos: su salida es la principal solución para apalear las crisis de los clubes. Sin embargo, la solución no es mágica y no siempre garantizan éxito. Se necesita tiempo de armado, horas de ensayo y no determinaciones demagógicas.

Basile está a mitad de camino: faltan dos años para el próximo Mundial. Dejémoslo trabajar tranquilo.

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