En Boca son viejos los trapos
Muchas veces se pone en tela de juicio que es mejor: un equipo con mayoría de adultos en el plantel, debido a su experiencia y a la cantidad de partidos que llevan en sus carreras, un plantel predominantemente joven, por el hambre de gloria y las ganas de mostrarse, o un equipo que tengo algo de las dos opciones anteriores, para equilibrar.
Pero en este Boca “madurito”, la cantidad de partidos, la edad que acusa el DNI, y la cantidad de títulos, parecen no saciar el hambre de gloria que tiene un grupo de elite, para quienes cada torneo es un objetivo.
Daniel “Cata” Díaz (27 años), Hugo Ibarra (33), Claudio Morel Rodríguez (29), Martín Palermo (33), Juan Román Riquelme (28), no son jugadores viejos, cercanos al retiro, pero en estos tiempos en los que la presencia de jugadores con 18 años, o menos, en boca de todos, o en tratativas para un traspaso al exterior, llama la atención que estén todos juntos en un mismo equipo, y todavía con ansias de querer sumar otro campeonato.
Es indiscutible el aporte de jugadores como Rodrigo Palacio, Pablo Ledesma, Ever Banega, pero la participación de los más arriba mencionados fue clave en la obtención de un nuevo título para Boca, dándole esa mística que en los últimos años adquirió el equipo, y de la que son totalmente responsables.
Y hay alguien que no se puede obviar, si bien no tuvo una participación protagonista, su nombre no puede pasar desapercibido en los créditos finales, y ese es Guillermo Barros Schelotto, quien hasta antes de su partida al Columbus Crew de Estados Unidos, inyectó toda su experiencia a los más chicos.
Pablo Martinez Gamarra
Dejá tu comentario