Caricias de abuela

*Por Debora2

Sus manos suaves, débiles ya, me acercaron un ramito de flores recogidas del jardín de casa y atadas con un piolín. Yo ya la había descubierto buscando la tijera y seleccionando las rositas rococó, los jazmines y la hoja de helecho, pero fingí sorpresa cuando me las entregó y le devolví el gesto con un gran beso.



A mi también me gustaba sorprenderla  y de vez en cuando a media tarde le llevaba una tazota de leche con chocolate caliente y era yo quien recibía su sopresa y los besos...  no era gran cosa lo que le daba pero a diferencia mia, pendiente de cosas triviales, esa taza significaba amor para ella.

(Extraño sus manos acariciando mi pelo y su voz diciendo " que salga lo malo, que entre lo bueno, que entre jesus Nazareno", sentada a mi lado, cuando el dolor de cabeza me atrapaba. Extraño sus manos, habilidosas, que hicieron las tortas más increibles, las pizzas más ricas y los alfajorcitos de maizena más envidiados).

Cuando la edad empezó a disminuir sus fuerzas, se encargaba de cositas simples en casa pero necesarias, como remojar las medias antes del lavado, doblar los repasadores, toallas.., y después se dedicaba a tomar mate junto a su libro durante horas  y, si había ganas, se sentaba en el sillón frente a la tele especialmente acondicionada para poder ser utilizada por ella, con etiquetas grandes que subían y bajaban el volumen o cambiaban de canal.



Aun hoy , el aroma del mate me recuerda a ella, cuando entraba a su cocina a saludarla y el olor al matecido me invadía; (Extraño sus manos conteniéndome después de haber sufrido algún golpe evitable, y diciéndome " hijita..es que sos tan atropellada". Extraño sus manos cocinando cascaritas de naranja).

Cuando finalmente un día de agosto ella partió a encontrarse con el Dios que tanto amaba, me di cuenta de la cantidad de momentos tiernos que tuvo conmigo y lo importante que fue tenerla en mi vida.
Me quedé, además de los recuerdos y enseñanzas , con la suerte de encontrarla muchas veces reflejada en otra abuela ocasional que cruzo por la calle..o que inexpicablemente me llena los ojos de lágrimas al verla haciendo una interminable cola en el banco o caminando con su changuito, monederito en mano, a las 8 de la mañana para hacer sus compras.

Creo que a todos nos pasa y es natural que suceda, la vida nos tiene corriendo entre el trabajo, el estudio, y demás delirios cotidianos y estamos a destiempo con nuestros viejitos, pero quiero que sepan ( para los que no lo saben aún) que ellos son, como lo son los niños, la expresión mas perfecta de la ternura, el amor y la simpleza y dedicándoles al menos un ratito de nuestras "atareadas" vidas, éstas se llenan de luz y de ganas de ser mejores personas.

Besos y abrazos para todas las abuelitas y abuelos y uno especial para mi abuela Lola que la quiero y la extraño siempre.

Extraño tus ramitos de flores, y te quiero.

Por Debora2

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