La hija de Dalmasso, marcada a fuego por la vida de su madre
Su padre, recordando el episodio de la muerte de Nora, dijo que "ahora, Valentina duerme conmigo, en mi cama". Aunque a las dos semanas de lo sucedido, Valentina volvió a su habitación y se atrevió a dormir en el lugar donde su madre encontró la muerte.
Desde que volvió de Estados Unidos se unió aún más a su padre, tanto que el mismo traumatólogo dice que el único momento en que sonríe es cuando entra en el living de la casa del country su hija Valentina y le pregunta: "Papi, ¿falta mucho? Tengo hambre".
Valentina trató de que la ausencia de su madre no afectara más su vida, aunque cuando estaba viva su relación no era la mejor. Si hasta dicen que cuando Valen (así la llamaba Nora) estaba en EE.UU, su madre no la llamaba; le mandaba mensajes de texto.
Aunque tiene un apellido muy nombrado en Río Cuarto y Córdoba, la rubia Macarrón siguió compitiendo en torneos de golf como siempre. Estuvo en el Abierto del Centro de la República en Villa Allende en el mes de abril, viajó a Tandil y Chacabuco para participar en dos abiertos y hasta se consagró bicampeona de la tradicional edición del torneo anual del Río Cuarto Golf Club. Lo ganó en mayo de este año.
En esos ambientes Valentina se mueve como pez en el agua y nadie la mira raro ni le señala con el dedo. Los club house de esos clubes están poblados de familias como la de ella que no quisieran estar en su lugar ni por un minuto. Asi que el golf fue uno de sus escudos mientras en los Tribunales se jugaba la suerte de su hermano.
A Facundo lo adora y así lo hace saber en su fotolog, un sitio de Internet donde sube a menudo sus fotos y muestra todos sus afectos. Aunque la página, misteriosamente, dejó de estar on line. Su hermano es “lo más” para Valentina, incluso ahora que el fiscal Di Santo lo imputó como responsable de la muerte de su madre.
Su hermano es “lo más” para Valentina, incluso ahora que el fiscal Di Santo lo imputó como responsable de la muerte de su madre.
Aunque su nombre ahora figura también en el expediente pero a causa de una acción de su padre. Todo sucedió cuando su tío, Juan Macarrón, recibió hace unas semanas una llamada a su celular desde el número de Nora. Se asustó pero igual atendió. Y mayor fue su sorpresa cuando escuchó la voz de su sobrina. Días después, Juan fue al juzgado y se lo comentó a Di Santo.
Es que ese chip, por el que Valentina lo llamó, sería la causa por la que fue acusado el albañil Gastón Zárate de haber robado. Y ese chip se lo dio el propio Marcelo Macarrón a Valentina con un nuevo aparato Motorola 319 para que su hija se comunique de manera “segura”. Si lo sabe o no, la hija de Macarrón anda por ahí hablando con el número de su madre, como si eso fuera lo que su madre le dejó de herencia.
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