María Isabel "Chicha" Chorobik de Mariani consideró este martes "una tortura más" la declaración del represor Miguel Etchecolatz, quien el lunes aseguró tener "datos" sobre su nieta, apropiada cuando tenía tres meses de vida.
"Lo hace para profundizar la tortura y ver si de una vez por todas me muero yo”, aseguró la fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, en declaraciones formuladas a Radio Provincia.
El lunes, en el marco del juicio que se le sigue por delitos de lesa humanidad cometidos en seis centros clandestinos de detención que integraban el Circuito Camps, Etchecolatz dijo tener "datos y elementos de prueba" sobre el destino de Clara Anahí Mariani.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La beba fue secuestrada en noviembre de 1976 de la casa de sus padres, cuando personal policial realizó un operativo y asesinó a todos los presentes, entre ellos su madre, Diana Terruggi.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Podría aportar datos y elementos de prueba sobre el destino de Anahí Mariani, a quien pueda estar necesitándolo, porque fui testigo presencial de aquellas circunstancias generadas", declaró en la víspera el ex comisario de la Policía bonaerense.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Chorobik de Mariani consideró que “un año que hay que esperar para que, según él, declare esa verdad que dice saber, es un cuchillo clavado en el corazón de uno; es una tortura más de las infinitas torturas que nos han hecho durante todos estos años”.
Además, recordó que Etchecolatz tuvo oportunidad de decir lo que sabía en ocasión del juicio en el que “se demostró que él fue culpable de la muerte de Diana Teruggi”, pero “no lo hizo".
"¿Entonces, por qué ahora? Estoy segura que es para profundizar la tortura para ver si de una vez por todas me muero yo, porque tengo una edad bastante avanzada y ya no puedo esperar mucho más”, reflexionó la mujer que continúa buscando a su nieta secuestrada.
En ese marco, la fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo añadió: "Ojalá fueran verdades (los dichos del represor), porque uno no sólo espera la justicia sino la verdad. ¿Pero cómo voy a confiar en semejante bicho maligno? Esto es una tortura más”.
Etchecolatz, junto a otros 25 represores, entre ellos un civil, comenzó a ser juzgado el 12 de septiembre por el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata por secuestros, torturas y muerte en seis centros clandestinos de detención del denominado Circuito Camps.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario