Club de París: un acuerdo distinto

Escribe Rorberto Navarro

El acuerdo alcanzado por Axel Kicillof tiene características inéditas para la historia del organismo, que benefician a Argentina financieramente.

Los acuerdos con el Club se pagan de contado, en la mayoría de los casos, con un préstamo del FMI. Hecho que condiciona la política económica del país en cuestión. En el caso argentino, por primera vez, un país refinancia su deuda con el Club sin la intervención del Fondo.

Por otra parte, también es la primera vez que un país de ingresos medios logra acordar la cancelación de su deuda con el Club en un plazo de 5 años, extensible a 7 años, y con una tasa de interés del 3 por ciento.

La extensión del plazo de cinco a siete años está relacionada con el flujo de ingresos que el país logre a partir del acuerdo. Una estrategia planteada por el ministro de Economía, que busca así la sustentabilidad del pago de la propuesta. En ese sentido se asemeja al cupón de PBI negociado en 2005, el que el país pagaba en mejores condiciones si su performance económica era favorable. Y si no crecía, pagaba muy poco.

Desde el principio de la negociación el ministro puso como condición que el arreglo sea en términos que el país pueda cumplir. Una diferencia notable con respecto a los convenios firmados en décadas pasadas, que, por inconsistentes, terminaban cayendo.

Por último, el Club otorga un certificado de pago a los deudores cuando terminan de cancelar el total de la deuda. En este caso, Argentina tendrá el okey del Club con el primer desembolso de 650 millones de dólares, Así, está en condiciones de recibir inversiones desde el día uno luego de la firma del convenio.

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