Despertá la pasión perdida

*El paso del tiempo, los hijos, la rutina, apagan el fuego de cualquiera. Claves para superarlo y encender el deseo.

Si sentís que la pasión está empezando a decaer y las cosas ya no son como eran cuando recién se habían conocido no te preocupes porque son síntomas normales de la convivencia. No te alarmes porque minutouno.com te da las pautas para que puedas superar la crisis.


 


A través de los años de convivencia, las relaciones de la pareja suelen sufrir una evolución que siempre afecta a la pasión. Adrián Sapetti, médico sexólogo y director de la página Sexovida, asegura que “en muchos casos es común”. El especialista explica que “si hay algo grave de fondo, si existe una disfunción más severa,  ameritaría una consulta. Lo que hay que estudiar es si ese desinterés se debe a cuestiones más estructurales, médicas”. Pero si no existen estos inconvenientes, los problemas son completamente solucionables.


 


El comienzo de la crisis


 


Todas las personas se van dando cuenta cuando las cosas en una relación no están bien. Si los problemas son cada vez más frecuentes o si hay más peleas de las que solía haber hace algún tiempo puede que estés entrando en este proceso, pero no te preocupes porque existen soluciones.


 


Sapetti asevera que hay hechos en los que cualquier persona se daría cuenta que están surgiendo estos problemas en la pareja. Desintereses, alejamiento corporal, falta de besos, de caricias o mimos, la distancia o la falta de relaciones sexuales son síntomas que pueden dar cuenta de que hay algún problema. Esos son algunos de los “síntomas” que listó el especialista. Finalmente, asegura que uno de los inconvenientes más graves es la falta de deseo.


 


Por otra parte, Fernanda Mejías, licenciada en psicología, explicó que lo normal dentro de una relación es que después de una fase de enamoramiento o de idealización aparezcan aspectos de la realidad en los que se transformen esas sensaciones. “Lo que no significa que se caiga siempre en el desamor”, afirma.


 


Otro problema es la llegada de los hijos. Con ellos, todo cambia. Los horarios, la intimidad y la comunicación es completamente diferente en la relación.


 


La psicóloga manifestó que las crisis por la llegada de los chicos es algo bastante común en los tratamientos. “Todo cambia porque la atención, desde ese momento, está puesta en la tercer persona”. Este problema suele darse más en mujeres, que se preocupan más que el hombre por los recién llegados. “Por esto, en muchas oportunidades, el marido se siente desplazado”. En un vínculo de dos aparece un tercero que suele “separar” a la pareja.


 


Recuperar la pasión


 


Poder volver a reavivar la pasión que perdió la pareja no es tarea fácil. Se debe poner mucho empeño en ese trabajo y tener en cuenta que, el problema, no se va a solucionar de un día para otro. “Evidentemente hay que recrear todo el tiempo nuevos estímulos y variantes, porque sino, como con cualquier otra cosa, te terminás cansando y aburriendo” explica Sapetti. Y agrega que “es como la comida o la música. Si comés o escuchás lo mismo todos los días te vas a terminar aburriendo. El cambio es necesario para promover la curiosidad y despertar nuevos sentimientos” concluye.


 


Mejías explica que la solución del problema depende de la solidez del vínculo. La experta dice: “Hay parejas que tienen buena comunicación y lo pueden llegar a solucionar”. Lo que ella recomienda, como consejo universal, es que si los “síntomas” empiezan a aparecer “se consulte con un terapeuta”. También declara que, muchas veces, pueden resolver estos inconvenientes solos pero que depende de la personalidad de las personas. “La terapia se debe tener en cuenta cuando el ruido que genera ese malestar es inmanejable”, cerciora.


 


En el libro El sendero masculino del placer, Sapetti da una serie de consejos para poder mantener el sexo vivo en la relación. minutouno.com te trae algunos para que despiertes todo el deseo que tenías hace algunos años.




  • Acariciá, abrazá y mimá a tu pareja y dejá que lo hagan contigo.


  • Es bueno confiar en quien nos toca: entregarnos plenamente, abriendo la coraza, perdiéndonos en el otro.


  • Date treguas en la relación, aprendé a disfrutar también de la vida sin tu pareja: de tus gustos, de tus hijos, de tus amigos, de tu tiempo sagrado; poder despegarse es una buena manera de volverse a encontrar y así la extrañarás más; como dice la canción: poder salir, poder volver, poder decir: este es mi lugar.


  • Armá una escena erótica: cambiá el lugar, el escenario, las luces, la música, el perfume, aceites para masajes, lubricantes íntimos; modifica la actitud, los ingredientes, el vestuario. El sexo también se puede planificar, no siempre será espontáneo.


  • C ombiná romance con erotismo y pasión, para que el sexo se convierta alternativamente en algo salvaje y romántico, suave o explosivo.


  • Agreguen a esta lista todos los ingredientes que se les ocurran: pueden darse el permiso de ser creativos, imaginativos, sorprendentes, impredecibles, artistas del erotismo, protagonistas de esa maravillosa obra que se llama sexualidad.

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