Educando adolescentes

*La autora de "Hijos de... su madre" explica las cosas que hay que hacer -y dejar de hacer- para poder criar a tus hijos.

EFE
Por EFE

¿Qué pasa con los hijos tras la mayoría de edad? Para Cuca García Vinuesa, especialista en comunicación y psicología, "la adolescencia continúa después de los 30". En un lenguaje ágil y ameno propone "Hijos de... su madre", un manual sobre cómo los padres deben continuar su labor educacional y cómo los hijos tienen que afrontar los retos que les depara la vida.

Dejar el colegio, los profesores, los amigos de siempre no significa librarse de los deberes diarios, ya que los hijos "tienen la misma obligación de estudiar que los padres de trabajar", sostiene la autora.

Cuca García deja claro a los jóvenes lectores que las tutorías del colegio siguen a lo largo de la vida como exámenes de conciencia, que los uniformes escolares se transforman en formas de vestir necesarias para el puesto de trabajo y que "la vida es una continua evaluación y hay que tomársela en serio y en broma, sin angustias y sin pesimismo".

Una vez los hijos cumplen los 18 años, en muchas casas deben haberse escuchado frases como las que recoge la autora: "Vos a mi ya no me mandás", "me voy de casa" o "¡en mi habitación mando yo!".

Todas las expresiones tienen una respuesta clara y contundente para Cuca García. La mayoría de edad comporta muchas consecuencias y para que la juventud se dé cuenta de eso, sólo hace falta comprobar el correo de los padres para ver la infinidad de facturas; del gas, del agua, de la hipoteca, del teléfono.

Según la autora, las claves para conseguir la madurez como hijo son "saber controlar la ira, tener perseverancia y habilidad, ser humilde, tomar una decisión y sostenerla, cumplir con la palabra dada, y el arte de asumir en paz las situaciones que no podemos cambiar".

Para decidirse por una futura profesión, hace falta "invertir el tiempo que sea en investigación y buscar los medios necesarios por nosotros mismos", le explica a los jóvenes.

La autora da consejos claros para los estudiantes que no consiguieron la media necesaria para entrar en la universidad como, por ejemplo, reclamar más nota si uno lo cree necesario o investigar qué carreras permiten pasar a la que uno más le gusta.

"No sean conformistas, persigan sus sueños, aunque parezca que conseguirlos es una batalla complicada". Con estas palabras el libro quiere dar coraje a los jóvenes para que no se conformen con trabajar enseguida o hacer el mismo empleo que los padres, al ser "la tentación más fácil".

"La casa es un lugar en donde habita una familia. Una familia que trata de convivir de la mejor forma posible. El día que tengan su propia casa, harán lo que se les dé la gana en ella", sentencia la autora.

García intenta explicar el por qué los padres creen que sus hijos viven en casa como si estuvieran en un hotel: "Salen, entran, abren la nevera, la vacían, suben, bajan, y en muchos casos no dicen ni buenos días ni buenas noches".

También da a conocer los trucos para mejorar la convivencia, como utilizar el ordenador familiar para ampliar conocimientos intelectuales, leer, pensar, escoger correctamente los programas de televisión, limpiar el baño y tener disponible el celular cuando los padres lo necesiten.

"La llegada de tu primer hijo será el acontecimiento que esperarás con más emoción", argumenta la autora a sus actuales hijos, para que tengan conciencia del futuro que se les avecina, aunque no lo descubran hasta que ellos mismos sean padres.

Y cuando tengan que cuidar de su primera casa, la autora recomienda a los hijos: "Tomen nota de lo bueno que les hayan enseñado los padres. Nunca copien lo malo. Somos humanos, como ustedes, y habremos cometido errores, sin quererlo".

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