El infinito mar de los sueños

Los sueños son impredecibles e incontrolables. Existen algunos muy placenteros y otros que causan terror. La interpretación de ellos pueden solucionar los problemas de la vida cotidiana de las personas ¿Qué hacer cuando no se van?


 


Soñar es un proceso mental involuntario. Todo se produce a partir de la reelaboración de las informaciones almacenadas en la memoria y, usualmente, los sueños se relacionan con experiencias vividas por la persona el día anterior.


 


Cuando una persona sueña profundamente, se forman por imágenes, sonidos, objetos y sensaciones, que muchas veces, pueden alterar realmente a alguien. Los recuerdos que se mantienen cuando se despierta pueden ser simples (como una simple idea del sueño) o muy elaborados.


 


La interpretación de los sueños es algo que comenzó a estudiar Sigmund Freud, quien escribió el libro Interpretación de los sueños. Para él soñar era “una manera indolora de expresar perturbadoras experiencias, sucesos traumáticos y también aspiraciones legítimas y hermosas”. A partir de sus estudios la mayoría de los psicólogos que pregonan su enseñanza persisten en estudiar esta forma que tiene el inconsciente de manifestarse.


 


Muchos autores trataron de darle significado, desde Freud en el 1900, pasando por Jung hasta Pesant y Zadra. El psicólogo José Antonio García Higuera explica que para estos autores existiría dos niveles de significado en el sueño: el contenido manifiesto, compuesto por lo que se soñó y el contenido latente, que sería la interpretación.


 


Por otra parte, algunos autores, como Hobson, consideran que son productos desechables de nuestra mente que carecen de significado.


 


Los sueños son únicos y particulares y, ahora, la ciencia lo avala. Cada persona tiene sus pensamientos escondidos y eso es lo que generan los sueños dentro del profundo mar del inconsciente. Según Freud, cada cual tiene un significado y una explicación posible.


 


Gracias al crecimiento de la tecnología, se pudo avanzar mucho en lo que es el estudio científico de las representaciones oníricas. Sistemas avanzados de scanners detectaron que, algunas veces, los sueños son repeticiones de la actividad cerebral que se repiten cada noche y que son individuales en cada persona. Lo que muestra que cada ser tiene una forma única de soñar.


 


“Lo mejor que se puede hacer es consultar con un analista para que te pueda estudiar y saber exactamente que es lo que te está pasando” asegura la decana de la Universidad del Salvador, Gabriela Renault. 


 


Según la psicóloga “los sueños son la estrategia más fuerte que tiene el psicoanálisis para poder llegar a descifrar que le pasa al sujeto”. También explica que mientras ella más trabaja sobre el tema más se da cuenta la relación que tienen los sueños con la persona que estudia.


 


Dice que cuando ella trabaja con sus pacientes y comienza a plantear sus sueños se da cuenta que toda esa asociación libre que comienza a tener una relación directa con la vida y los problemas de esas personas.


 


Según la especialista los sueños recurrentes son problemas que necesitan ser estudiados. “Esas situaciones traumáticas tienen de ser repetidas hasta que se resuelven”, explica.


 


También existen sueños generalizados, como la sensación de estar cayendo al vacío o subiendo una escalera. La licenciada comenta que estos tienen relación a los problemas que afectan a más de una persona. Problemas que tiene una parte de la sociedad y que por eso, al ser interpretados por el inconsciente, son parecidos. La razón que sean más frecuentes “es que están angustiando al sujeto”, declara.


 


Finalmente alega que lo mejor es hacerse ver por un analista cuando estos sueños repetidos aparecen. Mientras "más se pueda hablar sobre el problema, más rápido se va a solucionar. La única forma de solucionarlo es a través del estudio de un analista”, concluye.

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