Hermanos mayores celosos
*La opinión de una especialista informa que tienen que hacer los padres con sus primogénitos celosos.
Con la llegada de un nuevo hermano el, anteriormente, único chico de la familia suele sentirse desplazado. La mayoría de las veces siente miedo de que ese nuevo miembro de la familia que todavía está por llegar se lleve toda la atención y amor de los padres. Aunque para una persona mayor, sea obvio que eso no pasará, el infante es lo primero que siente. ¿Qué hay que hacer en esos casos?
Los chicos pueden ponerse contentos con la noticia. En algunos los celos serán en menores proporciones. Pero esa molestia siempre estará ahí. Por eso, hay que tomar medidas antes y después que el bebé nazca.
Aunque parezca raro, existe una edad ideal para que llegue el nuevo miembro de la familia. Liza Porcelli Piussi, licenciada en psicología, explica que para que un nene tenga un hermanito debe ser después que el primogénito tenga más de 3 años. Uno de los beneficios más importantes es que a esta edad la comunicación no es la misma.
“A los tres años ya se va a poder tener una mejor conversación para que él entienda lo básico” comenta. Y agrega que es importantísimo que los padres le den la posibilidad de expresar lo que él piensa al respecto.
“Pareciera algo increíble pero, en general los chicos suelen darse cuenta inclusive antes que los padres le den la noticia” expresó la experta, “empiezan a tener comportamientos raros, como pelearse con compañeros, o tienen actitudes que antes no tenían”.
El hijo de Alicia Costas, Santiago, fue uno de los tantos que se llenó de celos. Él “era un nene muy tranquilo y amable y después del nacimiento se tornó más caprichoso. Ya que los caprichos son la única forma de expresar el enojo que tenía”. Explicó que el chico tenía sólo 2 años cuando su hermana estaba en camino y que era muy complicado llegar a explicarle y hacerle entender lo que estaba sucediendo.
“El hijo único es el rey absoluto de la casa y no hay ningún rey que este dispuesto a compartir su reinado” aseguró Alicia. Justamente por esa razón, al principio, solía sentirse verdaderamente culpable. ”Me sentía como una traidora”, asevera. “Pero todo se le fue pasando a medida que la beba empezó a crecer. Cuando dejó de necesitar tantos cuidados y pudo compartir cosas mejoró las actitudes”, comenta.
Todo el mundo asocia los celos a un aspecto negativo de la personalidad de los niños. Pero en este caso, muchos especialistas explican que es una actitud absolutamente natural y forman parte del desarrollo y ayuda a los niños a madurar.
Esto no significa que tengas que olvidarte de los problemas del infante. Los expertos también aconsejan manejar estos inconvenientes para que no lleguen a un punto extremo que sea incontrolable.
Porcelli Piussi asegura: “Otra cosa muy importante es que cuando el nene tiene mas de 3 años ya debería poseer ciertos conocimientos básicos de educación sexual. Él necesita saber cómo llego, quién lo formo y de dónde sale ese hermanito”. No se asusten, no es necesario darle una clase de educación sexual al niño, simplemente explicárselo “con un lenguaje que ellos puedan comprender”.
La psicóloga agrega que “es muy importante que sepa que –con respecto a la llegada de su hermano- hubo una decisión conjunta entre el padre y la madre y que esa decisión se basó en el amor”.
Existen casos aislados, donde los chicos no logran superar esta etapa de celos y caprichos constantes. El momento en la que hay que preocuparse es cuando los nenes dejan de ser funcionales, es decir, cuando tienen problemas en los pequeñas ‘obligaciones’ que tiene en su vida, como es el jardín o las relaciones con sus amigos. Si eso pasa sería bueno consultar con un especialista.
Muchas veces, los niños experimentan trastornos físicos que llevan a los padres a acudir al pediatra antes que al psicólogo. Pero todos esos síntomas aparecen a causa de los celos. Éstos pueden ser dolor de panza y vómitos, alteración del apetito o del sueño; cambios en sus actitudes como desobediencia o retrocesos -como volver a hacerse pis o llorar todo el tiempo-. No hay que asustarse: “Siempre existen estos problemas en donde se reafirma lo aprendido” dice la especialista.
Algo que hay hacer cuando llega el nuevo hermanito es mostrarle a los hijos que ese cuidado que están teniendo con el recién llegado también los tenían con ellos “para que los pueda revivir y sentirse protagonista”.
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