La complicada tarea de ser padre soltero

EFE
Por EFE

Es un fenómeno sociocultural cada vez más frecuente debido a los divorcios y separaciones. En Argentina hace no tantos años separarse de la pareja era visto por la sociedad como una herejía. Actualmente, es lo más común del mundo y ver matrimonios que se divorcian es moneda corriente. A causa de esto, muchos hombres se borran y lo único que hacen es pasar plata pero muchos otros deciden asumir el cuidado de sus hijos. Si tu pareja está en esta situación ayudalo para que su tarea sea un poco más simple.


 


Una nueva realidad se impone. Las familias monoparentales, que siempre se salieron de lo convencional o de lo que la sociedad estableció como tal, son cada vez más frecuentes. El concepto de madre soltera y el modelo familiar que implicaba es común desde hace tiempo, pero ¿y el de padre soltero?


 


Ahora descubrimos este fenómeno poco comprendido y minoritario. Hombres que consiguen la custodia de sus hijos tras un divorcio, o que quedan viudos, o a los que su ex mujer hace responsable de los niños, o incluso que deciden tener un hijo a pesar de no tener pareja.


 


Estos hombres, que siguen siendo un porcentaje mucho menor al de las madres solteras, deben enfrentarse, por un lado, a las dificultades siempre sujetas a criar a un niño, y por el otro, a una especie de prueba que les plantea la sociedad, que no espera o no cree que un hombre pueda realizar esta tarea satisfactoriamente.


 


Son muchos los padres que piden la custodia compartida para poder disfrutar y cuidar de sus hijos a diario, y no sólo cuando lo estipula el régimen de visitas, pero desgraciadamente son pocos los que logran satisfacer sus reivindicaciones con este reconocimiento judicial.


 


Tradicionalmente es cierto que las mujeres solían ser amas de casa y se dedicaban casi en exclusiva, y sin gran apoyo del marido, al cuidado de los hijos. Pero ahora las madres también trabajan mayoritariamente fuera de casa y ellos no siguen siempre el patrón de padre ausente y poco involucrado en la educación de los niños.



Aceptar la responsabilidad total de los hijos no es tarea fácil, hay que conjugar muchas obligaciones, desde el trabajo fuera de casa, a preparar la comida, arreglar el hogar, lavar la ropa, ayudar a los niños en las tareas escolares. Es conveniente evitar las presiones sociales externas, pero sin caer en la soledad, se debe buscar ayuda.


 


El tiempo corre en contra, parece que nunca es suficiente para cumplir con todo. Para ello es bueno mantener una rutina: establecer las horas de las comidas, actividades por las tardes o el tiempo que sus hijos deben dedicar al estudio.


 


Estas situaciones también pueden ser difíciles para los niños, por eso es conveniente hablar con ellos, explicarles los cambios que se produjeron en la familia, compartir los sentimientos y opiniones al respecto, pero sin transmitirles sus frustraciones.


 


A pesar de la carga familiar y las múltiples obligaciones diarias, debe también utilizar tiempo para sí mismo, para estar con sus amigos y llevar a cabo aquellas actividades que le gustan. No por esta nueva situación debe abandonar el deporte, la lectura o cualquier otra afición que tuviese antes.


 


Aunque esté estresado, si usted enfrenta la vida con optimismo el ambiente familiar será mucho más positivo.


 


Mantener una buena relación con los hijos es fundamental, eso sí, sin caer en un compañerismo excesivo. Los roles deben estar claros, el padre es ante todo la autoridad, a quien se debe obedecer.


 


No dude en pedir ayuda a su familia o a los amigos, ellos comprenderán sus necesidades y el hecho de que no le de tiempo a cumplir solo con tantas obligaciones.

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