Todos esperaban el debut de él. Todos los ojos estaban posados en su rendimiento, en su juego, en su performance. Juan Román Riquelme era “el” hombre de la noche de Maracaibo. Es que volvía después de renunciar a la selección nacional tras el primer partido de Alfio Basile. Y las luces del enganche no aparecieron con toda su potencia.
Se lo notó atado, sin espacios para poder ser Riquelme. Por momentos, tapado por Verón. Por momento, perdido en la maraña de piernas y forcejeos que planteó el equipo de Estados Unidos en el medio campo.
En poco momentos pudo convertirse en el eje central del equipo. En realidad, nunca estuvo bien en claro quien era el encargado de cumplir esa función: ¿Verón o Riquelme? Se interponían en el manejo, en el traslado del balón. Los dos terminaban jugando en el medio, uno metros por delante de Mascherano. Y el equipo terminaba chocando y sin encontrar los caminos.
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Sin embargo, en el segundo tiempo apareció su magia. Apenas destellos: primero para hacer una doble pisada en la mitad de cancha y luego para poner una “riquelmiana” asistencia a Tevez, que terminó con el cuarto argentino.
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La entrada de Aimar le dio un poco más de aire al equipo, le dio esa explosión y velocidad de mitad de cancha en adelante que el conjunto de Basile sufrió en la primera parte. Ahí se vio lo mejor del equipo. Con Messi jugando el juego de Aimar por la banda izquierda (se entienden muy bien). Y Riquelme más suelto y asistidor.
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"Me hace feliz jugar con Messi, Crespo, Tevez, Aimar. Este grupo es muy bueno. Estoy con alegría porque tenemos buenos jugadores", confesó Riquelme anoche, a la salida del estadio José Pachencho Romero.
"De principio a fin jugamos muy tranquilos, porque sabíamos que teníamos 90 minutos por delante para manejar el juego y lo conseguimos", analizó.
"Sabíamos que Estados Unidos iba a ser un rival difícil porque se meten atrás y no te dejan jugar. Pero supimos encontrarle la vuelta y terminar consiguiendo una valiosa victoria", declaró el volante en la salida del vestuario del Pachencho Romero.
"Sabemos que siempre se puede mejorar y ojalá que en el próximo partido sigamos por la vía del triunfo. Siempre es más fácil jugar con buenos jugadores y este equipo los tiene", subrayó el 10, que es pretendido por el Atlético de Madrid.
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