Cuando pensamos en una cirugía estética, nos quedamos con la estética y nos olvidamos del cuchillo

*Hoy en día, la cirugía estética es una práctica habitual.
*Pero cuidado: que la palabra “estética” no nos haga olvidar que se trata de una intervención quirúrgica.

Antes de que empiecen a criticar, aclaro que yo sí me haría una cirugía estética y que estoy perfectamente de acuerdo con el hecho de poder modificar aquello que nos disgusta de nuestro cuerpo. Pero creo que quienes, por el sólo hecho de poder pagarlas, entran al quirófano con la misma soltura que al gabinete de una cosmiatra, están gravemente equivocados: un lifting no es lo mismo que una limpieza de cutis.

La anestesia, la pérdida de sangre y muchos otros factores que podría detallar un médico suponen riesgos que, creo, a veces negamos con tal de conseguir el objetivo de vernos más jóvenes. Y el caso de la mujer que murió en Córdoba al ser anestesiada para realizarle un implante mamario me recuerda otro caso que viví muy de cerca: una mujer de mi familia decidió hacerse lifting completo y párpados, eligió un cirujano que la atendió y la operó en la planta baja de un edificio de oficinas –muy coqueto y bastante equipado, pero no era una clínica, claro-. Cuando salió de la habitación en la que la habían operado, deliraba por el efecto de la anestesia. El espectáculo era realmente impresionante, los puntos en el borde del pelo y en el pliegue de los párpados, indescriptibles. Pasó la noche en otro de los cuartos del departamento, atendida por una enfermera, y al día siguiente se fue a su casa.


 


Por suerte, todo salió bien, pero me pregunto, ¿y si había una complicación? Supongo que el médico tenía contratado algún servicio de emergencia con ambulancia, pero en una situación crítica, el hecho de estar en una clínica puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

Por eso, vamos para adelante con la cirugía si es lo que queremos, pero no dejemos que la negación nos juegue una mala pasada, porque el quirófano puede ser el escenario de un deporte de muy alto riesgo.

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