Cuestión de pulso
Por EFE
Manipular con un torno la boca de un paciente es una cuestión de pulso. También disparar con escopeta a platos que se elevan a un velocidad de entre 100 y 120 kilómetros por hora.
"No tengo patrocinador y es todo por mi cuenta", dijo Dasque, aficionado a esta disciplina desde los 9 años cuando su padre comenzó a llevarle al Tiro Federal para acompañarle en las prácticas de puntería.
Este odontólogo y tirador lleva 20 años compitiendo internacionalmente -debutó en 1987 en el Campeonato del Mundo de Valencia (Venezuela)- y en Río cumple sus terceros Panamericanos después de los de 1995 y 2003, en los que no logró medallas.
Primero en el ránking nacional argentino en fosa olímpica, Dasque sacó una ventaja de siete platos a sus competidores en las pruebas de acceso a Río de Janeiro 2007 y voló hacia la ciudad brasileña con la esperanza de hacer un buen papel.
"Decir que voy a ganar me parece una soberbia", dijo en vísperas de su viaje a Río, consciente de que su preparación no había sido lo completa que hubiera querido debido a la falta de apoyo.
"Lo máxime que gané fueron mil platos para entrenar antes de venir para Río. Seguramente será difícil entrenar para los Juegos Olímpicos de esta manera", añadió a "deportes.gov.ar.", la página web de la Secretaría de Deporte argentina.
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