De dormir en un auto abandonado al oro panamericano
Fernandez--remo-_EFE
Por EFE
Si alguien en el deporte argentino sabe lo que significa remar contra la corriente, ése es Santiago Fernández, ganador de la tercera medalla de oro para su país en los Panamericanos'07.
La principal figura del remo argentino se volcó en esta disciplina en 1989 y paulatinamente logró imponerse sobre el resto gracias a su depurada técnica y potencia de brazos.
En 1994 ingresó en el equipo argentino y nunca lo abandonó: ganó dos preseas de plata en los Odesur de Río de Janeiro 2002 y otra del mismo metal en los Panamericanos de Santo Domingo'03.
En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, el "pollo" fue cuarto pero estuvo a punto de subirse al podio en la modalidad de sculls individual, la misma que le llevó a bañarse en oro panamericano, y en los últimos Odesur de Buenos Aires se unió a su hermano Sebastián para ganar el primer puesto en la prueba doble par.
También se adjudicó en octubre último la prueba Head off the Charles en la ciudad estadounidense de Boston tras derrotar al campeón del mundo Mahe Drysdale, de Nueva Zelanda.
"Sin dudas el de Atenas ha sido el mejor resultado de mi carrera, pero no me conformo y sueño con el oro en Pekín", asegura a quien quiera oirle.
A los 30 años, a Fernández nada le sorprende ya del remo argentino, que, por si fuera poco, llegó a Río de Janeiro con botes prestados por los clubes y en muchas casos que no se adecúan a las características de las pruebas.
Si a ello se le suman las lamentables condiciones del río en el que se entrenan en Buenos Aires los representantes argentinos, los resultados pueden ser calificados de milagrosos.
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