De Tandil al mundo
*Juan Martín del Potro, Mariano Zabaleta y Juan Mónaco, tres tenistas argentinos que vienen haciendo ruido en el Circuito.
*Los tres nacieron en aquella ciudad bonaerense.
*¿Qué hay detrás de Tandil, su tenis y sus jugadores?
Fue el héroe argentino del fin de semana y es el último exponente de un extraño fenómeno mundial: el de los tenistas surgidos de Tandil.
Porque Juan Martín del Potro se posó en las grandes ligas del deporte mundial en un espacio que también recorren sus vecinos de barrio Juan “Piquito” Mónaco y Mariano Zabaleta. Y, en algún torneo de ATP del año pasado, provocaron el asombro del mundo al transformarse en los únicos exponentes de cualquier ciudad del planeta en presentar a tres jugadores nacidos en las mismas calles en su cuadro principal.
Pero, ¿qué hay detrás de Tandil, su tenis y sus jugadores? Una pregunta que, de contar con una respuesta técnica, no haría más que ser copiada por cualquier otro lugar. La respuesta es entrenadores, tiempo y trabajo.
Con sus 18 años, Juan Martín del Potro tuvo su debut soñado en la Copa Davis y le dio la posibilidad al representativo argentino de pasar de ronda. Esos exitosos 195 centímetros –a esta altura tal vez un poco más gracias al ego y el orgullo--, y esa cara plagada de granos recorrieron un largo camino para llegar al éxito, que se inició en una inhóspita cancha de tenis de la ciudad bonaerense de Tandil, donde nació Juan Martín, hoy número 67 del mundo. Y donde también vieron la luz Mónaco (número 69 en el ranking publicado esta semana); Zabaleta (también ex Copa Davis y actual 162 tras un mal año por lesiones), Diego Junqueira (clase 80 y puesto 228); y Máximo González (256º). Mucho para una ciudad, mucho para una provincia y bastante para un país.
Todo fruto del trabajo de laburantes del tenis, como el entrenador Marcelo Gómez, quien durante 7 años formó a Mónaco y a Del Potro y tuvo un tiempo a Zabaleta en las canchas del club Independiente de esa ciudad. Se trata de un formador de jugadores surgido del ala de un grande en el tema: Raúl Pérez Roldan, quien desde la misma ciudad formó a la gran camada de tenistas de los 80 que fueron sus hijos Guillermo y Mariana, Franco Davin y Patricia Tarabini. Y como Gómez, hay unos cuantos, que se formaron a la sombra de estos jugadores y de tantos otros muy bien ranqueados que hacían su training en la ciudad.
Gómez, en una charla reciente, aportó otro de los datos sobre porqué Tandil hace la diferencia, al menos por cantidad: “Zabaleta, Mónaco y Del Potro son iguales en que son grandes competidores, a lo que sea. Mónaco se largó a llorar jugando a las cartas. Del Potro pierde 20 veces a las cartas y te quiere jugar 21 para ver si te puede ganar. Hasta que no te ganan no paran”.
“Después, cada uno tiene su sello: Zabaleta mucha facilidad para jugar; Mónaco es un gran trabajador, al igual que Del Potro. Recuerdo que una vez “pico” volvió de vacaciones en Brasil un domingo a la mañana y a la tarde estaba haciendo fronton en el club. ¡Y la cantidad de domingos que del Potro me llamó para pelotear”, contó.
Lo todavía más conmovedor del crecimiento de este tipo de jugadores es que las 20 canchas que hay en la ciudad, --tanto en los clubes Independiente como Uncas, Náutico o Nahuel—suelen tener más baches que cualquier calle porteña.
A modo de ejemplo: una semana antes de que Del Potro disputara su recordado partido a cinco setos con el chileno Fernando González y abandonara por lesión, había estado entrenando en una cancha de Uncas en la que media hora antes habían jugado un par de “domingueros” sin el calzado adecuado siquiera. O cada vez que sopla el viento –y lo hace seguido por esas latitudes--, los courts serranos quedan con menos polvo que living de abuela.
Dejá tu comentario