El año de Messi: un 2013 signado por lesiones

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Acostumbrado a las mieles del éxito, el mejor jugador del mundo tuvo quizás su año más difícil desde que está en la cima. Sin embargo, se las ingenió para seguir cosechando logros.

Ser el mejor del mundo no es para cualquiera, claro está. Y vaya si lo sabrá Lionel Messi, el mejor de todos, el indiscutido número uno del mundo, para quien este 2013 seguramente haya significado el año más difícil desde que está en la cúspide del fútbol mundial.

Cuando estuvo en plenitud, la Pulga fue el de siempre. Rápido, explosivo, goleador, inalcanzable. Sin embargo, las lesiones le impidieron destacarse como lo venía haciendo y estuvo parado en varias ocasiones durante este año.

Pese a esto, la FIFA volvió a confiar en él y no dudo en ubicarlo en la terna para un nuevo Balón de Oro, el que ganó en las últimas cuatro ediciones. Aunque claro, esta vez parece casi una utopía repetir el logro, ya que comparte la terna con el portugués Cristiano Ronaldo y el francés Franck Ribery (ganador de la Champions League con el Bayern Munich).

Quizás el 30 de marzo fue uno de los momentos más importantes del año para Messi. Aquel día, Barcelona igualó con el Celta de Vigo y el argentino convirtió la victoria parcial. Con ese tanto, alcanzó un nuevo récord: cerrar una vuelta completa marcando consecutivamente a todos sus rivales. Durante la racha, que comenzó el 11 de noviembre de 2012 ante el Mallorca,  anotó 30 goles en 19 partidos.

El 12 de mayo, el rosarino iba a tener otra gran alegría, aunque esta vez colectiva. El Real Madrid igualó con el Espanyol y, a falta de tres fechas para la finalización de la Liga española, el conjunto culé se aseguró el título de la Liga española.

A nivel Selección, Messi tuvo dos satisfacciones más que importantes, y ambas fueron el mismo día. En la victoria por 5 a 2 ante Paraguay en Asunción por las Eliminatorias, el rosarino convirtió dos tantos y así superó a Hernán Crespo en la tabla histórica de goleadores de la Selección argentina.

Pero además, con ese triunfo, Messi y compañía consiguieron el máximo anhelo: clasificar con holgura al Mundial de Brasil 2014. Además, más tarde terminarían las Eliminatorias como líderes.

Y como último acontecimiento positivo para el capitán de la Selección se destaca el ocurrido el 20 de noviembre, cuando fue premiado con el Botín de Oro al máximo goleador de las Ligas europeas, luego de aportar 46 goles en 32 partidos para el título de Barcelona.

Pero el lado B de este 2013 para Lionel Messi estuvo en las complicaciones físicas. Fueron cinco lesiones que, en mayor o menor medida, lo complicaron y mucho para seguir con su habitual ritmo de competencia.

El 3 de marzo, en el partido ante el Paris Saint Germain por Champions League, sufrió una elongación en el bíceps femoral izquierdo que lo obligó a parar una semana. Sólo un llamado de atención.

El 10 de agosto, una sobrecarga en el cuádriceps de la pierna izquierda lo marginó del amistoso entre la Selección argentina e Italia en homenaje al papa Francisco y comenzó a sembrar un manto de dudas sobre la verdadera situación física del ídolo.

Apenas dos semanas después, durante el partido de ida de la Supercopa de España ante el Atlético Madrid, un hematoma en el bíceps femoral de la pierna izquierda lo volvió a dar de baja por una semana, aunque pudo estar en el encuentro de vuelta.

En tanto, el 28 de septiembre, una lesión un poco más complicada volvió a poner el alerta en el cuerpo del rosarino. Esta vez fue por una lesión en el bíceps femoral pero de la pierna derecha, que lo tuvo inactivo durante tres semanas.

Y finalmente, el epílogo de un año nefasto para Lionel Messi en cuanto a las lesiones llegó el 10 de noviembre, cuando tuvo que retirarse del partido ante el Betis por una nueva complicación en el bíceps femoral de la pierna izquierda, una rotura que lo dejará fuera de las canchas hasta el mes de enero.



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