Jaque Mate: la brillante jugada de Juan Román Riquelme

Deportes

Como un ajedrecista, el enganche esperó su momento para realizar su movimiento y quedar como el gran ganador.

Se sabe que Juan Román Riquelme es un gran estratega dentro y fuera de la cancha. Después de varios coqueteos con distintos clubes, el enganche hizo una jugada maestra para quedar otra vez en el centro de la escena del Mundo Boca , y esta vez como gran ganador.

Según palabras de Daniel Bolotnicoff, su representante, Riquelme se comunicó con Carlos Bianchi después de la derrota de Boca frente a River el sábado último y se puso a disposición del técnico. Teniendo en cuenta que el ídolo xeneize aún tiene un vínculo (que finaliza en junio de 2014) que lo une con el club, la vuelta debería ser una formalidad, ya que solo tendría que presentarse a entrenar.

Sin embargo, detrás del ofrecimiento de Riquelme se esconden otras intenciones. La primera, la obvia, es cierto que quiere volver. Pero, ¿por qué no lo hizo en enero al comienzo de la pretemporada? De esta pregunta se desprenden dos posibles respuestas. Una es la que dio el representante del jugador: "Riquelme vio que el equipo no está bien y quiere dar una mano para recuperar el fútbol perdido". Mientras que la otra es parte de esta jugada de ajedrez que realizó el enganche: si volvía en enero tenía que compartir "protagonismo" con Bianchi que comenzaba sus funciones. Ahora, a pocos días del comienzo de la competencia oficial, la "vuelta" de Román no solo lo pone en el centro de la escena con el mayor protagonismo, sino que lo inviste con un halo de "salvador" después de un verano titubeante de Boca.

En todo este entramado de movimientos fríamente calculados, existe la posibilidad que los dirigentes de Boca le digan que no a su vuelta al club. En este caso también el gran ganador sería Riquelme. Primero porque logrará desestabilizar a la actual dirigencia con la que se ha llevado siempre "a las patadas". Luego, porque podría apelar al Convenio Colectivo de Trabajo de los futbolistas (CCT 557/2009) y reclamar –con justa razón- la libertad de acción, ya que el club unilateralmente le impediría cumplir con el contrato que tienen ambos tiene firmado, pero suspendido de común acuerdo.

Con el pase en su poder, Riquelme podría firmar con cualquier equipo argentino. Esta es la principal traba que tenía el enganche para arreglar su llegada a un equipo local, ya que tenían que arreglar primero con Boca que pedía casi dos millones y medio de dólares.

Un dato no menor es que la cúpula máxima de la dirigencia de Boca no está en el país. Daniel Angelici y Oscar Moscariello (presidente y vice, respectivamente) se encuentra en Qatar. Mientras que Juan Carlos Crespi, vicepresidente segundo, está con la delegación de la Selección Argentina en Suecia.

De esta forma Riquelme ya ganó. Esperó su momento e hizo la gran jugada. Pase lo que pase de acá en más, el enganche le ganó a los dirigentes xeneizes el juego. Si vuelve, vuelve como el "gran salvador". Si no vuelve, se queda con su pase en el poder, debilita a la dirigencia y negocia su contrato con cualquier otro equipo. Jaque Mate se escuchó en La Boca. Ahora Angelici y cía. tendrán que afinar sus movimientos para minimizar los riesgos de este sacudón.

Dejá tu comentario