Los dos apuntados que causaron la debacle

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Aguilar y Passarella, ex y actual Presidente de River son, para los hinchas, los principales culpables de este histórico momento de un River en crisis

Seguramente no sean los únicos, claro está. Pero los nombres de José María Aguilar y Daniel Passarella figuran primeros en la lista de los principales culpables que llevaron a River al primer descenso en 110 años de institución.

José María Aguilar asumió como presidente en el año 2001, cuando supero por más de la mitad de los votos a Hugo Santilli, ex presidente millonario.

Durante su primer mandato, las cosas no fueron nada mal, por lo menos de las puertas para afuera. El equipo consiguió tres campeonatos (Clausura 2002, con Ramón Díaz), Clausura 2003, con Manuel Pellegrini) y Clausura 2004, con Leonardo Astrada) y River se mantenía como el equipo más grande del país, junto a su rival Boca Juniors.

Sin embargo, el segundo mandato de Aguilar fue el eje del conflicto actual que desencadenó en este patético final. En diciembre de 2005, consigue la reelección y arrancó la presidencia con menos logros y más polémica de toda la historia de River Plate.

Durante esos cuatro años, River consiguió un solo y aislado campeonato (Apertura 2008, con Diego Simeone) y los resultados deportivos fueron relativamente pobres, llevando una sequía de más de 4 años de títulos locales e internacionales (incluida una eliminación en Primera Fase de la Copa Libertadores 2007. A esa eliminación hay que sumarle una nula presencia en el plano internacional, a diferencia de lo que venía ocurriendo en los años anteriores, cuando River figuraba como una de las potencias del continente.

Los cargos que le adjudican los hinchas de River a Aguilar son varios, demasiados. Desde tener muy poco peso en AFA hasta enriquecerse ilícitamente con ventas de jugadores al exterior (el caso más conocido es el de Fernando Belluschi cuando fue a Portugal). Además, los balances de esa gestión nunca aparecieron, haciendo el panorama aún más turbio.

Los resultados quedaron a la vista. Para las elecciones de 2009, Aguilar no se presentó y Daniel Passarella tomó las riendas del club. El saldo económico de la gestión de Aguilar en River da escalofríos: una deuda de $140 millones.

Sin embargo, y pese a que en cada conferencia de prensa el Kaiser se encargaba de defenestrar a su antecesor, él pareció seguir el mismo camino. Mala relación con varios jugadores que motivaron su salida del club, diferencias con ídolos del club que podrían haber vuelto pero que no lo hicieron porque él era el presidente y muchísimas denuncias de enriquecimiento a costa de River fueron la constante en el mandato de Passarella, que ya lleva dos años.

Pero claro, lo más notorio es lo deportivo, y ahí la situación del ex jugador está aún peor. Desde 2009 hasta hoy, River no peleó un solo campeonato y fue cayendo progresivamente en la paupérrima situación en la que hoy se encuentra inmerso.

Este descenso fue la gota que llenó un vaso que ya rebalsaba. Las culpas son muchas y repartidas, pero todo arranca desde arriba. Y ahí, en lo más alto de todo, hoy sólo hay dos nombres: José María Aguilar y Daniel Passarella, los principales responsables de este catástrofico presente millonario.

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