Marcos Di Palma: "Soy un piloto de la gente, corro para la gente"

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Su perfil es el más mediático del automovilismo, pero su voz es respetada, porque heredó un apellido que es sinónimo de autos, taller y ruido a motores. Marcos Di Palma no le escapa a lo que desde antes de nacer le estaba destinado, y era estar arriba de un auto, porque lo tiene en la sangre, por su padre, Luis Rubén, por su hermano mayor, José Luis, y porque por parte de su madre es descendiente de Ángel Lo Valvo, el primer campeón del TC, allá por fines de la década del 30.

Su futuro se empezó a forjar a los seis años, cuando ya manejaba autos, a una edad en la que todos los chicos se preocupan por jugar, o tener un nuevo juguete, él ya pisaba el acelerador, por eso, como su destino ya estaba escrito, no necesitó pensar demasiado en el colegio, de esa etapa quedan las anécdotas de cuando amagó con atropellar a una preceptora con un fitito, o cuando le robó un rastrojero a una chica de quinto año para pasear a sus compañeros.

Ninguno de los Di Palma le escapa a la competición desde arriba de un auto, ya que por sus venas corre nafta en lugar de sangre, si hasta la única hermana corrió (tres años en la Copa de Damas, con dos subcampeonatos). En diálogo exclusivo con minutouno.com, Marcos o Marquitos, como todos lo conocen, reconoció que de la familia “el mejor piloto siempre es el más grande, por eso creo que el mejor es José Luis”.

A pesar de que considera al mayor de los hermanos como el más capacitado al volante, el que se lleva todos los elogios es su sobrino, justamente el hijo de su hermano mayor, Luis José, o directamente como se está haciendo conocer en el mundo del automovilismo: “Josito” Di Palma. “Josito es el mejor, el número uno, en el futuro lo veo siempre arriba del podio, no importa en que categoría, lo veo ganador”, dijo el actual piloto más querido de Chevrolet.

Para finalizar, dejó una perlita este fanático de los aviones, pasión también heredada de su padre, quien justamente falleció cuando estaba piloteando un helicóptero, allá por el año 2000, al consultársele sobre que tipo de piloto se consideraba, dijo que “soy un piloto de la gente, yo corro para la gente”.

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