A pesar de haber tenido una buena actuación esa jornada, Icardi vivió una insólita situación cuando finalizado el encuentro se acercó hasta los hinchas del Inter para ofrecer su camiseta y la misma fue rechazada por los fanáticos, quienes se la devolvieron al campo de juego.
Esto generó una fuerte reacción por parte del jugador argentino, quien junto con su compañero, el colombiano Freddy Guarín, insultaron a los simpatizantes con calificativos como "pedazos de mierda", por lo que el argentino tuvo que ser llevado por un compañero hacia el vestuario.
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Por otra parte, la prensa italiana dijo que las excusas públicas presentadas por Icardi luego de su reacción "no fueron aceptadas por los jefes de la hinchada" y este miércoles, ante el Napoli, por los cuartos de final de la Copa Italia pueden esperarse reacciones de la tribuna.
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