La Generación Dorada y su noveno representante en la NBA

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Con 35 años, Pablo Prigioni se convirtió en el noveno argentino en llegar a la elite del básquet mundial. Mirá cómo arribaron los ocho anteriores.

Como una fiel muestra de reconocimiento y casi como un premio al esfuerzo y el talento, el experimentado Pablo Prigioni tuvo por fin su momento y se convirtió en nuevo jugador de los New York Knicks, equipo de la NBA, la liga más importante del básquet mundial.

Así, el base oriundo de Río Tercero (Córdoba), que jugaba en el Caja Laboral de España, se transforma en el noveno basquetbolista argentino en arribar a la liga estadounidense. Curiosamente, los ocho representantes anteriores también pertenecen a la famosa "Generación Dorada", tal como se llama al Seleccionado de básquet argentino de la última década.

Previamente habían tocado la elite del básquet Rubén Wolkowyski, Juan Ignacio Sánchez, Emanuel Ginóbili, Fabricio Oberto, Luis Scola, Andrés Nocioni, Walter Herrmann y Carlos Delfino.

El primero basquetbolista argentino en formar parte de un plantel de NBA fue Pepe Sánchez, quien fichó en 2000 para los Philadelphia 76ers. Más tarde tuvo pasos por Atlanta Hawks, Detroit Pistons y Golden State Warriors.

Luego fue el turno del Colorado Wolkowyski, quien fichó para los Boston Celtics en 2002, aunque su experiencia no fue la mejor y rápidamente pasó al TAU Cerámica español.

Claro que, si de NBA se trata y del básquet argentino se trata, Emanuel Ginóbili es sin dudas la figura más destacada de todas. Considerado el mejor basquetbolista de la historia argentina, el bahiense arribó también en 2002 en San Antonio y se convirtió en una de las figuras no sólo del equipo, con el que ganó tres anillos (2003, 2005 y 2007), sino también del torneo en sí.

Pero los Spurs, fascinados por el juego de Manu, volvieron a poner sus ojos en el básquet argentino y por eso ficharon en 2005 al cordobés Fabricio Oberto, quien estuvo en ese club hasta 2009. Luego, se desempeñó también en los Washington Wizars y los Portland Trail Blazers.

Además, el pivote Luis Scola es otro de los que llegó a la NBA y para quedarse. El ex Ferro arribó en 2007 a los Houston Rockets y nunca más se fue. En base a grandes actuaciones, Scola es hoy uno de los pilares del equipo de la Conferencia Oeste.

Andrés Nocioni (Chicago, Sacramento y Philadelphia), Walter Hermann (Charlotte y Detroit) y Carlos Delfino (Detroit, Toronto y Milwaukee), son los otros tres argentinos que pudieron cumplir el sueño de llegar a la NBA.

Lo cierto es que ahora, Prigioni sería el tercer base del popular equipo de Nueva York, detrás de la joven figura taiwanesa Jeremy Lin y del veterano Jason Kidd, de 39 años.

Un nombre más para poner en el marco de una Generación que sigue dando que hablar. Una Generación que puso al básquet argentino en los primeros planos del planeta.



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