Pistorius, Armstrong y Woods grandes escándalos del deporte que costaron millones

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El atleta sudafricano perdió un contrato millonario con Nike y se sumó así a la lista de grandes estrellas del deporte que perdieron el apoyo de sus sponsors como consecuencia de sus escándalos.

El 2013 tuvo un comienzo escandaloso para el mundo del deporte, luego de la confesión de Lance Armstrong de haberse dopado durante su exitosa carrera como ciclista se sumó la detención de Oscar Pistorius por el presunto asesinato de su novia y las consecuencias no tardaron en llegar. Al igual que Armstrong, Pistorius tenía como máximo patrocinador a la marca deportiva Nike que inmediatamente decidió dar por finalizado su contrato.

Pero los casos del ciclista estadounidense y el atleta olímpico no son los primeros casos de este tipo que le costaron sus contratos y millones de dólares a la empresa. El primer gran escándalo a nivel mundial que tuvo que enfrentar la empresa fue el del golfista Tiger Woods, luego de que salieran a la luz las infidelidades y la separación con su esposa.

El golfista estadounidense realizó una campaña publicitaria con la intención de lavar su imagen y la firma deportiva decidió mantener su contrato. Otro caso que conmocionó el mundo del deporte, aunque no trascendió de la misma manera, fue la condena del jugador de fútbol americano Michael Vick por organizar peleas de perros que también significó un duro golpe para la empresa que a pesar de todo volvió a patrocinar al jugador luego de cumplir su pena en prisión.

Ahora luego de conocerse la noticia de Pistorius la empresa puso toda su maquinaria en funcionamiento para que minimizar las consecuencias, y las primeras declaraciones surgieron por parte de su portavoz, Kenjuan Wilgins, que manifestó el mismo jueves que "no tenía planes de usar al atleta en futuras campañas publicitarias".

La relación entre Nike y Pistorius comenzó hace 6 años cuando el atleta paralímpico se convirtió en una inspiración para todo el mundo al sobreponerse a la amputación de sus dos piernas y en 2007 la firma decidió realizar la campaña: "Yo soy la bala en la recámara", que luego del incidente fue rápidamente retirada de la página web.

Según publicó el diario estadounidense Financial Times, el sudafricano podría dejar de percibir casi 5 millones de dólares como consecuencia de la cancelación de sus contratos con las empresas que lo apoyaban.

El caso más cercano al del sudafricano es el de Armstrong, el siete veces ganador del Tour de France reconoció haberse dopado durante su carrera luego de una trama digna de una novela aunque la empresa ya había roto unilateralmente su contrato publicitario después de que la Agencia Estadounidense Antidopaje (USADA) publicara un informe de 1.000 páginas sobre una trama de dopaje en la que se encontraba el ciclista.

El estadounidense se convirtió en una de las grandes figuras de la marca luego de sobreponerse a un cáncer y participó en varios spots de la firma que también tomó un rol principal en el apoyo a las fundaciones que creo el deportista.

Pero la empresa tuvo un gesto sin precedentes ante la explosión del escándalo de doping, decidió terminar el contrato con el ciclista pero mantiene la ayuda a su fundación.

El que logró mantener su contrato con la firma de indumentaria pese a su escándalo fue Tiger Woods, el golfista quien reconoció haberle sido infiel a su esposa perdió otros grandes contratos publicitarios con marcas como Gatorade o Accenture pero la marca decidió mantenerse con el deportista quien después de varios meses regresó a mostrarse públicamente en un spot de la empresa en el que buscó limpiar su imagen.

El escándalo de Pistorius no es el primero, ni tampoco será el último de este tipo pero lo que se desprende del caso es la forma en la que las grandes empresas evolucionaron y parecen estar cada vez más preparadas para hacer frente a este tipo de situaciones, lamentablemente cada vez más comunes.

Francisco Espector // @fespector

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