A finales de 2013, Rodolfo D´Onofrio era elegido por el 55.8% de los votos y se convertía en el nuevo presidente de River. Frente a la actualidad económica del club y poca posibilidad de incorporar jugadores, Ramón Díaz, el entonces entrenador campeón, decidió marcharse y puso al presidente a prueba desde el principio: debía encontrar un director técnico que pudiera reemplazar al más ganador de la historia del club.
El presidente pensó en alguien del riñón del club, alguien que sintiera los colores y se vea representado en el hincha. El nombre fue Marcelo Gallardo: la misma persona que integraba el plantel que había levantado su último trofeo internacional como jugador, ahora, como entrenador, cortó la sequía de 17 años sin títulos continentales, ganando la Copa Sudamericana.
En 1997 se disputó la última edición de la Supercopa Sudamericana, que enfrentaba a todos los ganadores de la Copa Libertadores. En la final, River, con el Muñeco de titular, aprovechó el empate en Brasil y ganó en el Monumental 2 a 1, con dos goles del chileno Salas.
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Gallardo estuvo en la última cosecha continental y ahora vuelve a coronarse internacionalmente con la Copa Sudamericana como entrenador, forjando un gran equipo que supo brillar y, cuando tuvo que hacerlo, raspar y aguantar el resultado.
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