"Pelear por Dios": la historia del luchador que predica su fe arriba del octágono

Deportes

Fue medallista olímpico y está invicto en la UFC. Sin embargo, Yoel Romero sólo piensa en una cosa: transmitir su fe. Conocelo en esta imperdible charla con minutouno.com.

"La clave está en Dios. Yo creo que por más que te prepares mucho, si no tenés a Dios, todo lo que hagas es en vano". Las palabras podrían tranquilamente pertenecer a un pastor evángelico o al líder de un grupo religioso, aunque increíblemente salen de la boca de Yoel Romero, un experimentado luchador de UFC que este sábado buscará mantener su invicto ante ante Brad Tavares en Orlando, Estados Unidos.

Lejos de la fiereza que muestra cada vez que se sube al octágono, este peleador de 36 años muestra su paz interior en cada una de sus palabras y así se encargó de dejarlo en claro en diálogo teléfónico con minutouno.com.

"Si gano o pierdo, ya está escrito porque Dios ya lo decidió. La paz me la da Dios. Sé que esto es algo pasajero, me gusta y lo amo, pero en algún momento Dios me lo va a quitar", asegura Romero, quien formará parte de la velada cuya pelea estelar será la de los pesados Fabricio Werdum y Travis Browne.

Ex medallista olímpico de lucha en los Juegos de Sidney 2000 (se quedó con la presea de plata), el cubano lleva tres peleas profesionales en la UFC y las ganó todas por KO, por lo que buscará sumar un nuevo paso para intentar pelear por el cinturón de los medianos.

Sin embargo, lejos de obsesionarlo, Romero confía en que todo dependerá de su fe: "Cuando Dios me diga que tenga que pelear por el cinturón, ahí estaré. Lo que me más me importa es estar bien con él".

Romero empezó a practicar artes marciales a los 8 años, y desde ahí no paró. Su familia, su entrenador y Dios son los pilares de una vida en la que, pese a su gran profesionalismo, su paso por la UFC parece ser algo efímero.

"Esto es un trabajo y como todo trabajo, se acaba, Yo vivo para Dios y cuando se termine esto él me va a poner en otra trinchera para seguir predicando el evangelio", asegura sin ningún tipo de pudor.

El cubano asegura estar "concentrado y enfocado como se merece una pelea de esta magnitud", y sobre su rival del sábado opinó: "Es un muchacho joven, bien rápido.  Pude ver su combate y él hace muy bien su trabajo. Es un atleta de gran consideracion".

Una personalidad en la que la disciplina y el respeto por su trabajo conviven a la perfección con su espiritualidad hacen que Yoel Romero sea un personaje muy especial dentro del ascendente mundo de la UFC, aunque a él poco le importa ser el "raro".

Finaliza la comunicación: "Que Dios te bendiga a ti, a los tuyos y a tu país", cierra el cubano. Aunque cueste creerlo, es el mismo que este sábado intentará, a los golpes, dar un paso más en su objetivo de pelear por el cinturón.

Pero claro está que para él todo va más allá. Después de todo, quien decide es el de arriba.

Pablo Rodríguez Denis


Temas

Dejá tu comentario