"No hubo muertos de milagro, esto pareció una guerra"
Darío Caballero, delantero de Independiente Rivadavia, fue duramente agredido por un centenar de hinchas que irrumpieron en la práctica del equipo mendocino. También golpearon a dirigentes.
Diego Caballero, jugador de Independiente Rivadavia de Mendoza, y Eduardo Carbini, vicepresidente primero del club, fueron agredidos por un centenar de barras bravas, la mayoría encapuchados, tras irrumpir en la práctica que se realizaba en el estadio Bautista Gargantini.
"De terror lo que vivimos, lamentablemente hoy nos tocó a nosotros. Gracias a Dios estamos bien y la podemos contar, pero no hubo un muerto de milagro. Tengo una herida abajo de la rodilla derecha con un arma blanca, me tuvieron que dar seis puntos", aseguró el delantero, el más castigado por los violentos.
Independiente Rivadavia, el club que preside el empresario periodístico Daniel Vila, pelea actualmente por evitar el descenso en el torneo de la Primera B Nacional, y su barra brava ya había protagonizado en el pasado varios hechos violentos.
El dirigente Carbini informó que el delantero Caballero fue uno de los jugadores más lastimados, ya que los golpes que le dieron con un hierro le provocaron una herida en una pierna.
El ataque comenzó cuando unos cien hinchas de Independiente Rivadavia irrumpieron en la práctica del plantel y agredieron a jugadores y dirigentes.
Carbini relató que "los hinchas ingresaron al estadio con armas de fuego y bombas molotov, destrozaron algunos vehículos de los jugadores que estaban ubicados en la playa de estacionamiento y golpearon a varios de los futbolistas". El propio Carbini también fue atacado por los barrabravas, agresiones que alcanzaron también al dirigente Domingo Marzari.
La dirigencia del club mendocino adelantó que están a la "espera de una respuesta por parte de la AFA, para postergar el partido ante Atlético Tucumán previsto para el próximo domingo".
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