Diego Junior disfruta del fútbol playa. El hijo napolitano de Diego Armando Maradona se lució en la selección italiana de fútbol playa que ganó ayer 5-2 a Noruega en Benidorm, en busca de un boleto para el Mundial de la especialidad. Sin embargo, reniega de su descendencia: “Mi apellido nunca me ha ayudado. Ha sido un perjuicio y sólo me ha dañado”.
El hijo que el astro tuvo con Cristiana Sinagra, nacido en 1986, y que nunca reconoció ante los tribunales italianos, jugó con la camiseta número 10, casi anota un gol y, ayudó al tercer triunfo seguido de Italia.
"Está claro que teniendo un apellido así de importante, la curiosidad existe siempre", explica Diego, como le gusta que le reconozca: "La gente me debe querer por lo que soy, no porque me llamo Maradona. Yo soy Diego, y la gente me quiere por eso. Mis compañeros de equipo me aprecian por lo que soy".
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Sin embargo, en la espalda de su camiseta luce "Maradona", a secas. Es su nombre futbolístico y le gusta defenderlo, aunque no tanto por su padre sino por su madre, la italiana Cristiana Sigrana. "No me avergüenzo de mi apellido. Nunca he pensado en quitármelo de la camiseta. Me gusta que sea así", afirma.
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Criado futbolísticamente en el Nápoles, el club que se lo debe todo a su padre, Diego Armando Maradona Jr. pretende dar el salto al calcio profesional este mismo año. "Esto es una diversión, pero quiero jugar en el Calcio. Quizás en un futuro me dedique al fútbol playa, aunque mi objetivo ahora es ser profesional".
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