Diez consejos para comprar ricos y buenos vinos sin engaños

El precio no habla de la calidad. El lugar en el que está ubicado y el estado del corcho. ¿Querés conocer más?

Para evitar la compra de un vino que promete y se termina convirtiendo en un “fiasco”, PlanetaJoy te acerca diez consejos para hacer una compra inteligente.

1. Que nunca te den la botella de la vidriera. Si te ofrecen la que estuvo expuesta al sol o a la luz, es probable que el vino esté oxidado y arruinado. Siempre es mejor que lo saquen de la caja o una cava climatizada. También hay que evitar las botellas expuestas a la luz de las dicroicas en las estanterías.

2. Revisá el corcho. Muchas etiquetas añosas a simple vista parecen estar perfectas, pero al beberlas son un vinagre en toda ley. Para evitar este mal trago, es importante sacarle el capuchón y revisar que el corcho no esté filtrado. Te vas a dar cuenta porque está pegajoso o porque está teñido por dentro. Observalo a través del cuello de vidrio: si el líquido ascendió por las paredes hasta la superficie, mejor olvidate de comprar esa botella.

3. No a la botella recalentada. Al momento de comprar conviene tocar la botella y tener una sensación térmica de su estado. Si está caliente - puede pasar incluso en lugares refrigerados-, lo más probable es que no esté en óptimas condiciones.

4. Observar bien la etiqueta. Así como la imagen habla de la gente, en el vino una etiqueta habla de su historia: si está dañada o corrida quiere decir que la botella ha sido maltratada. Si está chorreada o descolorida, tené por seguro que fue expuesta al calor o a la luz del sol y no puede estar en buenas condiciones.
 
5. Que no tenga polvo en los hombros. Teóricamente, una botella debe permanecer acostada para que el corcho no se reseque. En ese caso, el polvo se ubica en algún punto de su cilindro; pero si está en los hombros es porque lleva mucho tiempo de pie. Y si así fuera, es muy  posible que el vino esté avinagrado.

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