Docentes y alumnos de la Universidad denuncian falta de seguridad
- Amenazan con interrumpir todas las actividades de la casa de altos estudios.
- Los cuestionamientos alcanzan al rectorado y el decanato.
- Aunque lo sabían peligroso, no querían parar el proyecto porque ingresaba capital privado.
Más de 600 docentes y alumnos de la Universidad Nacional de Río Cuarto denunciaron las faltas de seguridad en el edificio de la casa de altos estudios y amenazaron con interrumpir todas las actividades. El rectorado y el decanato fueron blanco de las críticas. Pretenden que las autoridades dejen sus cargos al menos mientras dura la investigación. Aseguran que nadie quiso detener el proyecto, al que reconocían peligroso, debido a que ingresaban capitales privados.
Aunque la Federación Universitaria dispuso no discutir medidas hasta el martes “para respetar el duelo de las víctimas”, muchos alumnos participaron del encuentro, al que se sumaron los docentes de las cinco facultades que funcionan en la Universidad local y algunos no docentes, que cuestionaron el posicionamiento del gremio de no participar del encuentro.
Como resultado del debate, anunciaron que volverán a reunirse hoy en la Plaza Roca, de Río Cuarto, para confirmar las medidas de fuerza. Amenazaron con interrumpir todas las actividades si no se garantiza la bioseguridad en todo el campus.
“Por acción hay responsabilidades que debemos esperar para definirlas. Por omisión la responsabilidad es de todos. En la reunión informativa sobre lo que se iba a hacer nadie quiso interrumpir una investigación privada", admitió Montenegro, según publicó el Telediario.
Ana Novairas, docente en Química, agregó que los profesores y alumnos deben aprender "a decir que no" a lo que consideren inadecuado "aunque se afecten intereses e investigaciones".
Los docentes que participaron del evento destacaron que los subsidios de empresas son fundamentales para sustentar las investigaciones y revelaron que nadie se anima a enfrentar los costos por la falta de espacio y medidas de seguridad. Un 80 por ciento de los aportes van para los profesores y un 20 por ciento quedan en las arcas de la universidad.
Entre otras negligencias con las que conviven, los asambleístas afirmaron que “hay combustible acumulados al lado de estacionamiento de vehículos, tubos de líquidos peligrosos en lugares sin salidas de emergencia, puertas que abren para adentro, sectores con deficiencias en electricidad, falta de planes de evacuación y medidas de emergencia".
Cuando la reunión llegaba a su fin, decidieron pedir a las autoridades universitarias del Rectorado y la Facultad de Ingeniería que "se aparten de sus cargos hasta que concluya la investigación". Solicitaron, además, una comisión integrada por todos los sectores para hacer un mapa de riesgos y "conocer lo que se hizo y lo que se va a hacer".
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