Doctor, por favor no me cuente sus problemas porque no es bueno para mi tratamiento

Los comentarios de la vida privada que los médicos les realizan a sus pacientes pueden interrumpir la comunicación con el profesional y afectar el tratamiento al que se están sometiendo, según una investigación de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad de Rochester, en Nueva York.



El estudio, que fue llevado a cabo utilizando actores que se hacían pasar por pacientes nuevos sin el conocimiento de los médicos, encontró que los galenos revelaban información personal en alrededor de un tercio de las consultas, y el 85% de las mismas no eran útiles para el paciente.



"Los médicos tal vez intenten humanizar sus interacciones con los pacientes, pero no pareció ser útil", afirmó la autora principal del estudio Susan H. McDaniel.



“Mi experiencia personal es que si el médico hace eso desvirtúa el sentido de la consulta porque el mismo paciente observa que pierde seriedad el tratamiento”, dijo a minutouno.com Verónica Malinovsky, médica especialista en Nutrición.



Por au parte, la ginecóloga Laura Conte expresó que nunca ha tocado aspectos de su vida privada con sus pacientes. “Ellas no vienen a escuchar cosas personales de los médicos”, señaló.



Para Conte hay distintos tipos de profesionales de la medicina en cuanto al grado de vinculación con sus pacientes y aclaró que es frecuente que estos últimos comenten experiencias previas a fin de promover una mejor contención por parte del especialista.



Para ver si ese era el caso, los investigadores reclutaron a 100 médicos para participar en lo que se les dijo sería un estudio de atención y resultados del paciente. Cada uno de estos debía ver a un médico hombre y una médica mujer haciéndose pasar por pacientes.



De esas visitas, el 34% contenía por lo menos un comentario ajeno al tratamiento de parte del médico y el 38% de esas charlas ocurrieron durante la parte de recolección de información de la consulta, antes del examen físico.



“A veces el médico en su afán de caer bien trata de romper el hilo pero para mucha gente es un intento contraproducente. Lo toman como una falta de profesionalismo”, agregó Malinovsky.



Sin embargo, para Malinovsky hay alguna oportunidad en que este tipo de vínculo puede ser posible. “A veces el paciente empieza a hablarle al especialista porque necesita una descarga psicológica y lo puede ayudar pero no con cosas más chabacanas porque a mucha gente le molesta”.

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