Domingos oscuros: el karma que hundió a Independiente
Cuando se había llegado a la mitad del campeonato, el líder indiscutido del Apertura era el imbatible Independiente de Pedro Troglio, que sumaba goles, buen juego y una solidez que lo daba como gran candidato a quedarse con el título. Pero de repente, pasó lo impensado, el gran equipo comenzaba a desmoronarse junto con las ilusiones de media Avellaneda.
Buscando posibles factores, se pueden citar la falta de madurez del equipo, que no están jugando desde hacer varios años, como el líder Lanús, y todavía quedan falencias y desacoples por corregir.
En la búsqueda, apareció un dato que se puede considerar anecdótico, o más vinculado a la casualidad si se quiere, y se destaca por su particularidad: de los cinco partidos que disputó un día domingo (contando hasta la jornada 16), Independiente sólo ganó un partido (ante Tigre por 3 a 0) y empató otro (contra River por 1 a 1). Es decir, de 15 puntos en juego sumó nada más que cuatro puntos; una cifra muy baja en un sprint final, dónde no hay margen de error.
Los partidos en los que el equipo de Troglio cayó, fueron vitales, porque esas derrotas en las fechas 13, 14 y 16, ante Newell’s, San Lorenzo y Estudiantes fueron las que lo sacaron de la lucha grande, y le permitieron a Lanús sacarle siete puntos de ventaja. Curiosamente, esas tres caídas fueron por el mismo resultado: 2 a 1.
Casualidad o causalidad, el domingo no lo favorece al equipo de Avellaneda. Ahora se viene el clásico contra Racing. ¿Se habrá cambiado el día del partido para que no sea otro domingo negro?
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