Idas y vueltas de una medida que duró poco más de dos años
La restricción, que será eliminada este lunes, comenzó en octubre de 2011 como un cotejo de capacidad de ahorro del contribuyente. No pudo contener la fuga de divisas.
En un giro intempestivo, el Ministro de Economía y el Jefe de Gabinete, Axel Kicillof y Jorge Capitanich, anunciaron este viernes que desde el próximo lunes se eliminará la restricción a la compra de dólares para tenencia y ahorro. Además, desinflaron los adelantos del impuesto a las Ganancias del 35% al 20% para compras en el exterior y paquetes turísticos, retrotrayendo el monto impuesto el 3 de diciembre pasado.
La dificultad para la compra de dólares, que comenzó en octubre de 2011 con el anuncio de otros dos funcionarios -Amado Boudou y Ricardo Echegaray-, tuvo una historia vertiginosa en el que pasó de ser un inicial "cotejo de la capacidad de ahorro de cada contribuyente" hasta la restricción absoluta de compra para ahorro y casi total para otras operaciones.
En el medio, hubo idas y vueltas en busca de controlar la fuga de divisas en medio de una caída de las reservas -principalmente por pago de deuda y desbalance comercial-, pero que se vistió de "combate cultural a la tradición del pensamiento argentino en dólares".
Cuando comenzó la medida, las reservas del Banco Central eran de US$ 47.587 millones y la divisa cotizaba a $4,24 la unidad. En poco más de dos años de vaivenes, la divisa cerró el jueves a casi $8, en el mercado paralelo a más de $13 y las reservas cayeron –con el último intento de bajar el valor del dólar que había trepado a $8,40, el BCRA se desprendió de U$S 100 millones- a U$S 29.263 millones. En estos dos años, además, se pagaron más de U$S 10.000 millones de deuda y se prevén otros U$S 10.000 millones para 2014.
Los vaivenes de la restricción no frenaron el drenaje. Hacia mediados de 2012, en junio, la AFIP eliminó la opción de compra de divisas para "Ahorro" y lo único que permitió –virtualmente- era la adquisición para aquellos que viajaran. Además impuso controles al mercado hipotecario y los créditos en dólares, que afectó el negocio inmobiliario, aunque no bajó los valores, que se siguieron negociando en pesos a dólar blue.
En agosto de 2012 se estableció un requisito para conseguir dólares para viajes: había que esperar hasta una semana antes de viajar. Por entonces, el dólar oficial aún cotizaba a $4,64 para la venta. Hacia fines de ese mes llegó el anuncio que modificó el panorama con el anuncio de un adelanto del 15% de Ganancias aplicado a paquetes turísticos y pagos con tarjeta en el exterior. Nacía el dólar tarjeta
En marzo de 2013 dicho dólar tarjeta –en medio de un recrudecimiento y prácticamente cerrojo al dólar aun para los viajantes- ascendió al 20%. Entonces el valor de la divisa estaba en $5,14 para la venta y el tarjeta ascendía a $6,16 y las reservas ya caían a U$S 40.600 millones.
Luego de ello llegó el incremento final del adelanto de Ganancias que afectaba al dólar tarjeta: del 20 al 35% el 3 de diciembre de 2013 en medio de una flexibilización tácita y la posibilidad de los que viajaran de acceder a mayor cantidad de divisa. Entonces la divisa estaba a $6,17 en el oficial, llegaba a $8,32 en el tarjeta y arañaría los 10 en el blue durante ese mes. Las reservas, con el incesante flujo entre pago de deuda y contención del dólar, habían descendido hasta los U$S 30.000 millones. Una baja que nunca se detuvo.
Por Brian Majlin
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