Los compradores que cuentan con billetes físicos sacan ventajas de la menor liquidez de divisas extranjeras en el mercado inmobiliario.
Hay rebajas en las transacciones al contado
Después de siete meses de caída en el número de operaciones inmobiliarias, desde que comenzaron a aplicarse controles a la compra de dólares el pasado 31 de octubre, las cotizaciones de las propiedades empezaron a registrar bajas.
Este mercado se mueve tradicionalmente en dólares y es considerado un refugio de valor estable para los ahorros. La firme demanda en los últimos nueve años permitió un sostenido incremento de los precios no sólo en pesos, sino también en dólares.
La aparición de los controles de la AFIP en el mercado de cambios, que restringió en los hechos la posibilidad de adquirir divisas extranjeras, frenó la habitual liquidez de dólares que es la que mantiene activas las operaciones inmobiliarias.
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En ese contexto, quienes cuenten con los billetes físicos por haber ahorrado en dólares en los últimos años, se encuentra con la oportunidad de pactar agresivas contraofertas sobre los precios de mercado, que en promedio se acuerdan en rebajas del 10%, que llegan a 15% en muchos casos en que la necesidad de vender por parte del propietario es importante.
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"Esto viene ocurriendo ya hace algunas semanas como consecuencia del parate que muestra el sector inmobiliario", sostuvo ante El Cronista Roberto Tizado, titular de Tizado Propiedades.
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Héctor D’Odorico, de la inmobiliaria homónima, coincidió con esa visión, aunque sostuvo que "por el momento no se ve como una tendencia explosiva. Es algo que se empieza a dar muy lentamente y que tiene que ver con la necesidad de los propietarios por vender".
"En la medida en que la situación para comprar dólares se haga cada vez más extensa, estimo que se irá produciendo una suerte de encuentro en algún punto intermedio entre los vendedores y los compradores con los dólares en la mano", añadió D’Odorico.
Las últimas cifras que arrojó el mercado inmobiliario no son buenas. Según los operadores, la caída en las ventas durante mayo fue de nada menos que del 50% en comparación con igual período de 2011.
Esa baja se podría haber pronunciado en junio hasta un 70%, una muestra de la desaceleración brusca que se registra en la actividad inmobiliaria.
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