El empresario jamaiquino que iba a lanzar un Disney en San Pedro tiene un curriculum por lo menos curioso
“Max Higgins presenta Walt Disney Mundo SA” dice el cartel ubicado en el predio en el que, supuestamente, se levantará un parque de DisneyWorld. Inicialmente, parece una personalidad un poco ególatra pero: ¿quién puede criticarlo por eso, en un mundo plagado de vanidades? Pero éso sólo es la punta del ovillo para una personalidad muy controvertida.
El problema con este espectáculo es que nunca terminó de quedar claro el premio para el ganador (entre los cuales el inefable Higgins aspiraba a encontrar al nuevo Lionel Messí) porque en algunos casos se hablaba de dinero, en otros de un contrato y en otros casos de un lujoso auto Lamborghini.
Precisamente, este auto (Lamborghini Diábolo, para mas datos una unidad que cuesta unos US$ 350.000) fue la causa de otro escándalo del amigo Higgins: La Policía Federal encontró en un subsuelo de Puerto Madero un vehiculo de esas características que, según supo la prensa “había sido sustraído por un empresario jamaiquino”. Se encariñó y le costaba devolverlo. La gente es así con las pequeñas cosas que hacen linda la vida.
Otro dato llamativo de este muy llamativo señor es que el evento no es televisado. ¿Cómo? ¿Un reality no televisado? Y bueno, apostará a la concurrencia masiva. Entonces, ¿por qué lo hizo en Mar del Plata y no en alguna de las 3 ciudades mas grandes del país?
Varios blogs tomaron la posta y se averiguó que el hombre no tiene deudas bancarias. Otro dato llamativo: A menos que pague todo en efectivo o que tenga una tarjeta que se paga en otro país, debería tener constancia en el BCRA de su movimiento crediticio.
Y para mas datos, en la Web del empresario, se observa otro nombre llamativo: Higgins Warner: ¿se le ocurrirá armar una empresa de software que se llame Microsoft Higgins?





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