Los Plazos Fijos son la peor alternativa financiera

Economía

Dan la sensación de ser un instrumento seguro y confiable. Pero con pocos elementos es muy fácil entender que no sólo es una inversión conservadora, sino que hay alternativas mas rentables.

Sorprendentemente, luego de la confiscación de fondos del 2002, los depósitos han vuelto a crecer. La gente se autoconvence de que es la mejor alternativa que tienen: les gusta porque se llevan el certificado a su mesita de luz, lo miran todas las noches, piensan que nunca cae de precio y que tienen buen rendimiento y disponibilidad inmediata.
Pero como dijo Leonardo Da Vinci: ¨La cegadora ignorancia nos confunde. ¡Oh, miserables mortales, abrid los ojos!”
En Argentina, los plazos fijos siempre han sido una pésima inversión, superada ampliamente por el rendimiento de los títulos públicos, con todos los defaults de por medio.
Según un estudio de noviembre de 2005 (realizado por mi amigo y colega Ricardo Schefer, profesor de Finanzas del CEMA) y publicado en la Revista Análisis de dicha institución académica (a la cual pertenezco), analiza, entre febrero de 1981 y septiembre de 2005, los rendimientos de la inversión sucesiva en bonos que existían en cada momento (o sea, que cuando vencía uno se invertía en el otro). Los bonos utilizados fueron: Bonex 80, Bonex 81, Bonex 82, bonex 84, Bonex 87, Bonex 89, FRB y Boden 12 (si a alguno le produce nauseas acordarse de estos nombres, está autorizado a pasar rápido al párrafo siguiente).
Para la serie de inversiones en plazos fijos se asumieron colocaciones en bancos al plazo más corto posible, 7 o 30 días, según las normas vigentes en cada momento.
¿Cuáles fueron los resultados sorprendentes?
En dicho período, quien invirtió en bonos (en dólares corrientes) obtuvo un rendimiento anual de 9,4%, mientras que quien invirtió en plazos fijos tuvo un rendimiento negativo de 8,2%. Por su parte medido en pesos constantes, la inversión en bonos rindió 10,7%, mientras que la inversión en tasas de interés, produjo una pérdida de 7,1%
Pero los mitos continúan El plazo fijo ¿nunca cae de precio? Por supuesto que cae, pero no nos damos cuenta porque no tiene cotización pública. Si uno quisiera vender un plazo fijo como vende un bono, cuando suben las tasas de interés tendría una pérdida de capital.
Los bonos tienen características superadoras a los plazos fijos: rendimiento superior, amplia liquidez, amplia diversidad y seguridad.
Deje de ser un niño malcriado y caprichoso.  ¡Dígale chau a los plazos fijos!!!! El tiempo lo va a recompensar

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