Comprar un auto puede ser una ocasión placentera en la que uno elige el vehículo que quiere (o puede) comprar, o puede ser una tortura, en la que uno no sabe bien qué hacer y termina pagando de más. La diferencia entre uno y otro escenario la establecen estos cuatro datos que es necesario tener en cuenta.
Aclaremos: el auto debe hacerte feliz, no solamente se conveniente. Podés enamorarte de tu futuro auto. Pero antes, convencete de que además es el indicado; no te enganches simplemente por verlo en una revista. Intentá manejarlo, probarlo y sobre todo, compararlo, para confirmar que es efectivamente todo lo bueno que vos pensás
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Tampoco lo compres si sabés que puede bajar de precio. Los nuevos modelos especialmente suelen costar más cuando recién salen, con lo que si querés ser el primero de tu cuadra en usarlo, te va a salir más caro. Y después de unos días, la novedad se va, pero las cuotas del crédito se mantienen.
No tomes un crédito muy largo
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Sacar un auto en muchas cuotas puede parecer más fácil de pagar, porque se paga menos dinero por mes. Si bien esa es la forma en que el vendedor va a presentarlo, hay que recordar dos cosas.
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La primera es que uno está pagando más plata. Esto no tiene discusión. Además ese dinero extra son intereses, así que ni siquiera estás comprando nada. La segunda es que vender ese auto si uno todavía no pagó la gran mayoría de ese auto va a ser complicado. Así que cuidado.
No negocies al mismo tiempo el precio del auto nuevo y el de tu usado
Cuando uno compra un auto y para eso tiene que vender el que tiene, tiene que separar los tantos. Muchos vendedores ponen el precio al nuevo a partir de saber lo que cuesta el viejo. Pero estas son dos transacciones distintas.
Primero negociar el precio del nuevo. Llevarlo hasta el punto más bajo posible. Recién después, empezar a ver cuánto le dan por el suyo. Si no, parece que el precio de su usado es como un regalo, cuando las agencias por ese auto reciben más dinero del que le dan a usted.
No aceptes un gran negocio por el modelo del año anterior
Es cierto. El modelo 2007 sale barato, pero sigue siendo 2007. Si bien puede ser un negocio en el momento, el valor de reventa siempre será menor que el de un 2008.
Claro, si el modelo no cambia demasiado la forma es menos grave. Pero si hay muchos cambios, puede ser que tu auto sea visto como viejo ni bien pise el asfalto. Por eso la única forma es que el descuento sea muy grande, o que la versión vieja te guste más.
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