El partido perfecto

*El árbitro del Superclásico, Sergio Pezzotta, tuvo como principal característica el don de la sobriedad y el buen criterio.

NA
Por NA
El árbitro del Superclásico, Sergio Pezzotta, tuvo como principal característica el don de la sobriedad y el buen criterio.  
  
A pesar de que recibió algunos improperios en determinadas circunstancias del partido, guió las acciones del juego con seguridad.
  
Tal vez se le pueda achacar que alguna tarjeta amarilla pudo haber sido roja directa, la gente pidió penales, pero el juez aplicó su criterio con personalidad.
 
Pezzotta tampoco cayó en trampas o equivocaciones las muchas veces que Boca tiró el achique, en ese caso bien asistido por sus colaboradores.
  
Tuvo a su favor que los jugadores solamente fingieron algunas faltas para hacerlas parecer más violentas, pero no hubo encontronazos difíciles de superar.
  
Entonces sacó con autoridad a los reclamantes cuando se le fueron encima y birndó las explicaciones de cada caso cuando la gente de Boca pidió un par de penales ante "manos" en el área que juzgó casuales o pegadas al cuerpo.

Dejá tu comentario