Elecciones en Misiones

En Misiones, la elección funciona con una lógica propia de sucesiones y rupturas. Es que, luego de la derrota sufrida en 2006 ante el obispo Joaquín Piña, el presidente Néstor Kirchner sabe que su imagen no es sinónimo de victoria asegurada.


Por eso apoya a las dos listas que se definen kirchneristas -y se llevarían la mayor cantidad de votos- frente a las dos de la oposición.

La única directiva de la Casa Rosada sería ganarle a Ramón Puerta -que apoya al candidato presidencial del PJ disidente, Alberto Rodríguez Saá- y al elegido de Roberto Lavagna, Jorge Brignole, del Frente para Todos.

Las “dos listas del oficialismo” están integradas por el Frente Renovador, que llevará a Maurice Closs, elegido por el gobernador Carlos Rovira como su sucesor, y la del Frente Para la Victoria, encabezada por el vicegobernador Pablo Tschirsch.

Tschirsch apoyó a Rovira hasta el año pasado, cuando la gente de Misiones le dijo NO a la reelección indefinida de gobernador y  vio su oportunidad para llegar al poder. Pero Rovira le dio la espalda y postuló a Closs, un joven senador radical que ya fue Jefe de Gabinete provincial. Dejaba afuera a Tschirsch.

Pero en un viaje a la Casa de Gobierno, el vice tuvo un guiño de Cristina Kirchner para hacer “rancho aparte” y postularse también a la Gobernación, pero con el sello oficial del kirchnerismo.

Si bien, el presidente Néstor Kirchner recibió a Closs en la Casa Rosada, donde tuvieron una reunión a puertas cerradas, fue interpretado por algunos diarios misioneros como una señal de escaso apoyo.

También, puede ser interpretado como una advertencia. Porque el candidato Renovador estuvo en la polémica fiesta del Día del  Maestro que organizaron sus propios partidarios y terminó con un show de strippers. Esa noticia –que Closs atribuye a una campaña sucia- recorrió los medios nacionales de la peor manera.

Además, a Kirchner aprendió a tener cuidado con el obispo Joaquín Piña, que le dio la primer gran derrota al oficialismo el año pasado y ahora denunció que se estaba “planeando el fraude” para las elecciones.

En Misiones, los dos candidatos principales, Tschirsch  y Closs, aspiran a ser cercanos con la futura Casa Rosada. Al Gobierno sólo le preocupa que el día de las elecciones nacionales no haya denuncias de fraude ni otras desprolijidades, como ocurrieron en Chaco y Córdoba, que empañen una eventual victoria de Cristina Fernández.

Dejá tu comentario