En Navidad aumenta el riesgo de que los chicos se traguen las pilas de los juguetes

*El dato surge de una investigación realizada por los servicios de Toxicología, Otorrinolaringología y Pediatría del Hospital de Clínicas.
*Las más peligrosas son las pequeñas pilas “botón” que vienen en los juguetes y en los aparatos electrónicos.

El árbol de Navidad lleno de regalos esconde un peligro potencial: las pilas botón. Muy pequeñas, parecen pastillitas y pueden provocar graves accidentes si las manipulan los más chicos.

En los últimos cinco años aumentaron notablemente los casos de niños lesionados por la introducción de este tipo de pilas en su cuerpo, y esta observación llevó a los servicios de Toxicología, Otorrinolaringología y Pediatría del Hospital de Clínicas a realizar una investigación y a apuntar a la prevención en esta época, en la que las jugueterías no dan abasto y venden cantidades de artículos que funcionan con pilas botón.



 


En las primeras etapas de su desarrollo, los chicos investigan el mundo que los rodea a través de su cuerpo, por lo que es bastante frecuente que dicho contacto los lleve a introducir objetos pequeños en la nariz, el oído y la boca.    

En las primeras etapas de su desarrollo, los chicos investigan el mundo que los rodea a través de su cuerpo, por lo que es bastante frecuente que dicho contacto los lleve a introducir objetos pequeños en la nariz, el oído y la boca. Además, es común que los niños disfruten desarmando y abriendo los juguetes, para conocerlos por dentro o para investigar cómo funcionan. Así se encuentran con las pilas botón, que les resultan atractivas por su aspecto liso y brillante y que de pronto entran en la categoría de cuerpo extraño.

Desde la medicina se denomina cuerpo extraño a todo objeto que, accidental o intencionalmente, se introduce en un espacio corporal y puede provocar daño. Los cuerpos extraños actúan a través de mecanismos físicos como la obstrucción y la compresión.

Las pilas botón pueden producir severas complicaciones una vez dentro del cuerpo del niño, ya que al problema de la obstrucción se suma la presencia de sustancias corrosivas y químicas, como el cadmio, el litio y el mercurio. Además, estas pilas son muy difíciles de extraer debido a su tamaño.


Las pilas botón pueden producir severas complicaciones una vez dentro del cuerpo del niño, ya que al problema de la obstrucción se suma la presencia de sustancias corrosivas y químicas, como el cadmio, el litio y el mercurio.     

Las pilas botón se usan en agendas digitales, relojes, radios, láser, linternas, reproductores musicales, controles remotos, computadoras, alarmas, llaveros musicales y una amplísima gama de juguetes cuya característica general es tener sonidos, luces y movimientos.

Los síntomas que genera una pila botón cuando ingresa al organismo pueden ser variados. Algunos niños no presentan signos, mientras que otros pueden tener tos, vómitos, cólicos, irritabilidad, fiebre o dolor. A su vez, la presencia de un cuerpo extraño puede detectarse si el niño tiene dificultad para respirar o tragar y sangrado nasal.

Cómo prevenir accidentes:

- Desechar las pilas usadas inmediatamente después de sacarlas del aparato y arrojarlas a un sitio donde no puedan ser recuperadas por los niños.

- Guardar las pilas de recambio o nuevas, en sitios inaccesibles. Nunca deben guardarse en cajas de medicamentos.

- Evitar la costumbre de comprobar si la pila está cargada con la punta de la lengua, ya que los chicos pueden intentar imitar esto y las pilas son escurridizas y fáciles de tragar de forma involuntaria.

- En caso de ingestión, los padres no deben intentar una extracción manual, tampoco se debe inducir el vómito ni administrar gotas u otros medicamentos.

- Para mayor información llamar al 5950-8804/06, División Toxicología del Hospital de Clínicas.

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