En Navidad aumenta el riesgo de que los chicos se traguen las pilas de los juguetes
*El dato surge de una investigación realizada por los servicios de Toxicología, Otorrinolaringología y Pediatría del Hospital de Clínicas.
*Las más peligrosas son las pequeñas pilas “botón” que vienen en los juguetes y en los aparatos electrónicos.
El árbol de Navidad lleno de regalos esconde un peligro potencial: las pilas botón. Muy pequeñas, parecen pastillitas y pueden provocar graves accidentes si las manipulan los más chicos.
En las primeras etapas de su desarrollo, los chicos investigan el mundo que los rodea a través de su cuerpo, por lo que es bastante frecuente que dicho contacto los lleve a introducir objetos pequeños en la nariz, el oído y la boca. Además, es común que los niños disfruten desarmando y abriendo los juguetes, para conocerlos por dentro o para investigar cómo funcionan. Así se encuentran con las pilas botón, que les resultan atractivas por su aspecto liso y brillante y que de pronto entran en la categoría de cuerpo extraño.
Desde la medicina se denomina cuerpo extraño a todo objeto que, accidental o intencionalmente, se introduce en un espacio corporal y puede provocar daño. Los cuerpos extraños actúan a través de mecanismos físicos como la obstrucción y la compresión.
Las pilas botón se usan en agendas digitales, relojes, radios, láser, linternas, reproductores musicales, controles remotos, computadoras, alarmas, llaveros musicales y una amplísima gama de juguetes cuya característica general es tener sonidos, luces y movimientos.
Los síntomas que genera una pila botón cuando ingresa al organismo pueden ser variados. Algunos niños no presentan signos, mientras que otros pueden tener tos, vómitos, cólicos, irritabilidad, fiebre o dolor. A su vez, la presencia de un cuerpo extraño puede detectarse si el niño tiene dificultad para respirar o tragar y sangrado nasal.
Cómo prevenir accidentes:
- Desechar las pilas usadas inmediatamente después de sacarlas del aparato y arrojarlas a un sitio donde no puedan ser recuperadas por los niños.
- Guardar las pilas de recambio o nuevas, en sitios inaccesibles. Nunca deben guardarse en cajas de medicamentos.
- Evitar la costumbre de comprobar si la pila está cargada con la punta de la lengua, ya que los chicos pueden intentar imitar esto y las pilas son escurridizas y fáciles de tragar de forma involuntaria.
- En caso de ingestión, los padres no deben intentar una extracción manual, tampoco se debe inducir el vómito ni administrar gotas u otros medicamentos.
- Para mayor información llamar al 5950-8804/06, División Toxicología del Hospital de Clínicas.
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