*La policía de Uruguay junto con la de España desarticuló a una banda que traficaba cocaína desde Montevideo hacia la península Ibérica. *Los narcos transportaban 57 kilos de droga impregnada en toallas de baño, maniobra que ya habían realizado con éxito en otras oportunidades.
La policía de Uruguay detuvo anoche a un ciudadano español en el Aeropuerto de Carrasco, al tiempo que se incautaron 57 kilogramos de cocaína ocultos en una remesa de toallas de baño. Relacionados con el mismo hecho, horas después, otros dos españoles fueron detenidos por la policía ibérica en el Aeropuerto de Barajas.
Una parte de la organización de narcos, que utilizaba Montevideo como puente para el traslado de drogas a Europa, fue desmantelada en un operativo denominado "toallas blancas" realizado por efectivos de la Brigada Nacional Antidrogas.
La banda, que al parecer venía consumando la maniobra desde hace tiempo, se reunía en diferentes hoteles céntricos de Montevideo para colocar el estupefaciente en toallas de tela esponja con la intención de eludir los controles, lo que al parecer ya habían conseguido con éxito en varias ocasiones.
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Ayer domingo, personal de la Brigada Nacional Antidrogas que se encontraba llevando a cabo discretos controles de los pasajeros que se embarcaban hacia España, observó en la lista a un hombre de 31 años, de nacionalidad española, que figuraba como un asiduo visitante al Uruguay. Esto llamó la atención e hizo sospechar a los policías que decidieron registrar su equipaje.
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El español fue separado del resto de los pasajeros y al inspeccionarse una de sus valijas, encontraron varias toallas que pesaban más de lo debido. Así resultó que las inocentes toallas estaban impregnadas con una sustancia que reaccionó a las pruebas como cocaína pura, casi 20 kilos de ese alucinógeno.
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Los policías llevaron a cabo una investigación y se estableció que el detenido se había alojado en un hotel montevideano junto a otros dos ciudadanos españoles, uno de ellos una hermosa mujer de 32 años, quienes casualmente habían partido hacia la península Ibérica dos horas ante que se realizara el procedimiento en Carrasco.
De inmediato se alertó a la Policía española sobre esta situación y cuando el vuelo llegó al aeropuerto de Barajas en Madrid, la pareja fue detenida requisándose en sus bolsos 37 kilos de cocaína también acondicionada en toallas.
Se confirmó que el proveedor de la droga era otro español que ya está plenamente identificado y que tendría conexión con una peligrosa organización narcotraficante colombiana.
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