Ex guerrilleros peruanos en la guerra narco del Bajo Flores

*¿Por qué el Juez Ballesteros recurrió a la Gendarmería para buscar a los narcos del Bajo Flores?
*Aquí, la segunda parte de un análisis sobre la favelización de las villas y los ex guerrilleros de Sendero Luminoso que pasaron del marxismo al negocio de la droga.

En la entrega de ayer adelantamos cómo el alerta a los narcos que operan en la villa 1-11-14 del Bajo Flores no había sido una novedad: los mecanismos de aviso habían funcionado muy bien, como en ocasiones anteriores. 


 


Los fiscales Marcelo Munilla Lacasa y Adrián Jiménez que actuaban en ámbito del juzgado de Instrucción 28 a cargo de Domingo Altieri, denunciaron hace dos años ante el doctor Ballesteros la existencia de escuchas telefónicas que anticipaban la posibilidad de que el 29 de octubre del 2005 se produjera una masacre en la villa 1-11-14, durante la celebración más honda de la religiosidad peruana conocida como la procesión del “Señor de los Milagros”  o el “Cristo Moreno”. Esos informes judiciales habrían sido puestos –según los representantes del Ministerio Público- en conocimiento de la policía a efectos de evitar o prevenir el atentado que surgía  de las conversaciones entre líderes narcos desplazados del Bajo Flores a la villa 31, y que ocurriría durante la celebración peruana en la 1-11-14.


Desde hace dos años se sabe que hay escuchas telefónicas en la villa 1-11-14, pero no se interviene para prevenir las masacres.    

 


Entonces, un tal “Ruti” (Alonzo Rutillos Ramos Mariños) preparaba una emboscada contra su enemigo Marco, de acuerdo a las conversaciones que fueron desgrabadas y radicadas en la causa 3694/05 de un juzgado de Lomas de Zamora que investigaba una causa por narcotráfico. Pero las autoridades policiales, aún conociendo la fecha de la celebración religiosa y la procesión en el Bajo Flores, no tomaron ningún recaudo para prevenir la balacera infernal que dejó cinco muertos y otros tantos gravemente heridos. A partir de allí se desató una sangrienta batalla entre bandos rivales por la jefatura del negocio de la venta de estupefacientes.

Ese habría sido el motivo por el cual el Juez Ballesteros convocó para el megaoperativo del domingo pasado a personal de Gendarmería y aparentemente sólo informó a último momento sobre los alcances del mismo a las autoridades policiales con jurisdicción en la zona. De todas formas, la fuente consultada por este portal aseguró que por el vandálico episodio del que fue víctima el referido personaje uruguayo y su mujer, las cabezas principales de la banda que opera en la 1-11-14 desaparecieron previendo una acción de la justicia.

La favelización de las villas no es una novedad para los lectores de minutouno.com, que desde su inicio viene informando sobre la compleja telaraña de narcos peruanos ex miembros de Sendero Luminoso, protagonistas de batallas que hasta ahora llevan registrados 17 muertos “oficiales”, y otras muchas víctimas indocumentadas que al ser halladas sin identificación se los registra como muertos NN, pero son producto de esta feroz guerra cada vez mas similar a la que protagoniza en Brasil el PCC (Primer Comando Capital).



 


La favelización de las villas no es una novedad para los lectores de minutouno.com, que desde su inicio viene informando sobre la compleja telaraña de narcos peruanos ex miembros de Sendero Luminoso.    

Hasta los narcos de origen boliviano que operan en asentamientos marginales siguen con preocupación la violencia desatada por los ex senderistas. Es que –vale decirlo- los grupos del vecino país siempre han sido relativamente no violentos para dirimir sus cuestiones de negocios ilícitos, y la irrupción de bandas como las lideradas por “Ruti” y “Marco” entre otros, les mueve el tablero repentinamente en sus vínculos con organismos oficiales que, dicho sea de paso, nunca hicieron demasiado para combatir el creciente tráfico de drogas en el mercado interno que iba tomando hace una década un carácter epidémico frente a la inacción del Estado. También vale decirlo: En todos los asentamientos marginales porteños y suburbanos se mueven punteros políticos que negocian el arreo de gente para actos y movilizaciones, (el “clientelismo”, como se le dice vulgarmente). La presencia política en las villas ofrece una sensación térmica de impunidad a la delincuencia que actúa en la zona.

Parece increíble que tenga que ser un influyente personaje extranjero quien, al ser víctima de una feroz agresión, provoque la intervención de las autoridades judiciales en un lugar donde ya se sabía desde hace tiempo los ribetes que tomaba la “canilla libre” de droga y delincuencia que asola –incluso- a honestos vecinos de varias nacionalidades hacinados en dichos asentamientos. Y como suele ocurrir en otras latitudes, los jefes narcos siempre se enteran a tiempo de que van a ser buscados y alcanzan a huir previo a los allanamientos  La esposa de un jefe narco y su suegra no deben ser el tesoro más preciado que esperaba encontrar la Justicia en el operativo del domingo 6 de mayo.

La pregunta que se hace el común de la gente que asiste horrorizada a este show indiscriminado de delincuencia, muerte e impunidad es… ¿cómo se pudo llegar a este estado de cosas?


En nuestro informe de mañana relataremos cómo fue advertido el gobierno argentino hace más de diez años por el organismo antidroga norteamericano (DEA) acerca de los primeros avistajes de ex senderistas tanteando el mercado argentino para radicarse y competir con los bolivianos en el negocio de la droga. De ahí en adelante todos los gobiernos hicieron oídos sordos a estas advertencias. Y además, veremos cómo en palabras de un jefe senderista convertido en narco, se produjo la metamorfosis de un grupo de guerrilleros peruanos desde el marxismo hacia la criminalidad del negocio de la droga.

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