Ex novio de Noelia confesó el crimen: la mató por celos

Se quebró ante el fiscal. Dijo que la había apuñalado por celos, pese a que tiene otra pareja y está por ser padre.

El ex novio de Noelia González, la estudiante que apareció apuñalada en su vivienda de Villa Domínico, Avellaneda, confesó ante la Justicia haberla matado por celos.

Según informó Telefé Noticias, el joven, que tendría 24 años y se llama Lucas, se quebró ante el fiscal que investiga el caso, Alejandro Rojas, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3, y confesó haber apuñalado a su ex novia por celos, pese a que él actualmente tiene otra pareja y espera un bebé.

Por otra parte, los investigadores aún buscan el cuchillo con que se cometió el crimen, pieza fundamental para el caso, y un celular de la víctima.

Noelia Gonzalez, fue encontrada aún con vida por su novio, Ezequiel Adrián Jamarano (24), quien desde anoche y hasta esta tarde declaraba sobre lo ocurrido en la comisaría local, pero "como testigo".

La joven vivía en una casa tipo americana situada en Otero 258, de Villa Domínico, en la zona sur del conurbano, y además de estudiar en la Universidad Católica Argentina era profesora de Literatura en el Centro Educativo Loreto de la vecina Sarandí.

Según las fuentes, ayer a la tarde, cerca de las 17.30, Jamarano fue hasta la vivienda de su novia y la encontró tirada en el living, toda ensangrentada.

Ante esa situación, el joven cargó a Noelia y por sus propios medios la trasladó a la Clínica Modelo de Quilmes, donde la muchacha murió a raíz de las graves heridas sufridas, explicaron los voceros policiales.

Tras ello, Jamarano radicó la denuncia policial y contó que al llegar de visita a la casa de su novia la encontró apuñalada, por lo que de urgencia buscó ayuda médica.

Las fuentes precisaron que la víctima presentaba al menos siete puñaladas: dos en el cuello, dos en la zona lumbar, una en un codo, otra en un brazo y la restante en el tórax.

En tanto, dentro de la vivienda, los peritos de la Policía Científica detectaron luego que había signos de lucha, sobre todo, en el living, donde habían quedado rastros de sangre esparcidos y muchos objetos tirados en el suelo.

Los pesquisas también establecieron que no había faltantes en la casa y explicaron que, incluso, quedaron a la vista billetes en pesos y en dólares porque los padres de Noelia estaban próximos a realizar un viaje a España.

Además, los pesquisas determinaron que ninguna de las puertas y ventanas de la casa había sido forzadas, por lo que cobró fuerza la hipótesis de que la víctima le permitió entrar a quien después la asesinó.

En ese sentido, el comisario Jorge Bonino, jefe de la Distrital Avellaneda, señaló esta mañana a la prensa: "Es evidente que ella fue la que abrió la puerta". "La víctima tuvo que franquear la puerta a la persona que cometió el hecho porque ella no le abría la puerta a cualquiera", dijo.

Por su parte, los familiares contaron a los pesquisas que la estudiante era muy cuidadosa en cuanto a su seguridad y no le hubiera abierto la puerta de casa a alguien que no conocía.

Si bien la víctima vivía con su madre catequista y su padre jubilado, al momento del ataque estaba sola, ya que se había quedado a dormir la siesta y, de hecho, la joven fue encontrada herida con su pijamas puesto.

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